Ejercicios de paz para enfrentarse a las crisis, PDF – Ken O’Donnell,

No existe ninguna situación de la que no podamos extraer algún beneficio. Por muy difícil que sea, siempre podemos verla con una actitud positiva.

Estamos viviendo momentos de grandes transiciones. La palabra crisis parece estar en boca de todo el mundo. Las crisis económicas, políticas, sociales, de relaciones y de valores asustan a millones de personas.

Las incertidumbres y las frustraciones que rodean la vida, en los albores de este milenio, confunden de tal manera que parecen no dejar espacio para que las personas respiren y mucho menos para que se recuperen de forma que puedan afrontarlas.

Este libro de Ken O’Donnell puede desencadenar un importante proceso de concienciación hacia la paz. Si cada uno de nosotros supiera proporcionarse a sí mismo un clima de equilibrio y paz interiores, difícilmente nos volveríamos agresivos en la convivencia con nuestros semejantes.

Ése es un camino seguro para evitar que los hombres abriguen pensamientos belicosos y actitudes violentas que alimenten el deseo de guerra. Solamente alguien que, como el autor, dedica su vida a la divulgación de la paz a través de su importante labor en la Universidad Brahma Kumaris, podría escribir estos tiernos, poéticos y eficaces ejercicios para enfrentarse a las crisis, unos ejercicios, sin duda, inspirados por Dios.

Ricardo Viveiros.

De la pobreza al poder, PDF – James Allen

Hallé una Ley, la Ley del Amor; una Vida, la Vida de conformidad con esa Ley; una Verdad, la verdad de una mente conquistada y un corazón callado y obediente.

Y soñé con escribir un libro que ayudara a hombres y mujeres, ya fueran ricos o pobres, ilustrados o iletrados, mundanos o místicos, a encontrar dentro de ellos mismos la fuente de todo el éxito, toda la felicidad, todos los logros, toda la verdad.

Miré al mundo alrededor, y vi que estaba ensombrecido por pena y arrasado por los fieros fuegos del sufrimiento. Y busqué la causa. Miré alrededor, sin hallarla; la busqué en libros, sin hallarla; la busqué dentro de mí y encontré la causa y la naturaleza mía de esa causa. Miré de nuevo, ahora más profundamente, y hallé el remedio.

El sueño permaneció conmigo, y por fin tomó sustancia, y ahora lo envío hacia el mundo en su misión de sanar y bendecir, sabiendo que no puede sino llegar a los hogares y corazones de aquellos que están listos para recibirlo.

James Allen.