PDF, Walden, Henry David Thoreau

La mayoría de los hombres, incluso en este país relativamente libre, se afanan tanto por los puros artificios e innecesarias labores de la vida, que no les queda tiempo para cosechar sus mejores frutos. De tanto trabajar, los dedos se les han vuelto torpes y demasiado temblorosos.

Realmente, el jornalero carece día tras día de respiro que dedicar a su integridad; no puede permitirse el lujo de trabar relación con los demás porque su trabajo se depreciaria en el mercado.

No le cabe otra cosa que convertirse en máquina. ¿Cómo puede recordar su ignorancia, condición que le exige su crecimiento ¿quien tan a menudo tiene que usar de sus conocimientos? Debiéramos alimentarlo y vestirlo a Meces, gratuitamente, y reponerlo con nuestros cordiales antes de juzgarlo.

Las mejores cualidades de nuestra naturaleza, al igual que la lozanía de las frutas, sólo  pueden conservarse con delicadeza. Y no es ésta, ciertamente, la que aplicamos a nuestras relaciones con el prójimo. Algunos de vosotros, sabido es, sois pobres, os es difícil la vida, y aun en ocasiones, diríase que en la pugna con ella os falta incluso el aliento.

La mayoría de lujos y muchas de las llamadas comodidades de la vida
no sólo no son indispensables, sino obstáculo cierto para la elevación de la
humanidad. En lo que se refiere a estos lujos y comodidades, la vida de los
más sabios ha sido siempre más sencilla y sobria que la de los pobres.

Los antiguos filósofos chinos, hindúes, persas y griegos fueron una clase de
gente jamás igualada en pobreza y riqueza interna. No es mucho lo
que sabemos de ellos, pero es notable que sepamos tanto.

Igual reza para con los más modernos reformadores y bienhechores de la raza. Nadie puede ser observador imparcial y certero de la raza humana, a menos que se encuentre en la ventajosa posición de lo que deberíamos llamar pobreza voluntaria

Paraíso a la deriva, PDF – Facundo Cabral

Escuchar a «Facundo Cabral» es muy agradable; adicional al texto les dejo un audio con hermosos Pensamientos y Reflexiones.

Poesía de Facundo Cabral, Reflexióes de facundo

Cantautor (compositor, músico, dibujante, orador, entre otras expresiones artísticas y culturales), redactó líneas con tenor literario. Esto se puede explicar, además de la capacidad de Cabral para escribir, por sus diversas y múltiples lecturas; que van desde Shakespeare a Borges, pasando por Walt Whitman y Schopenhauer, hasta Henry Miller y García Márquez.

Estos autores, entre todo un espectro de grandes escritores; le proporcionaron una completa nutrición literaria, estimulando sus inquietudes de voraz lector y marcando fuertemente su tinta. «Paraíso a la deriva», si bien es ofrecido como un libro de memorias; no es solamente un recorrido en el amplio margen de la vida de este creador argentino.

Facundo Cabral dio rienda suelta a sus vivencias y las matizó con sus deseos; una mixtura que fecundó un libro de notable calidad, entretenido y de alcance incluso informativo. Como él mismo manifestó, este libro es como una herencia al mundo; porque lo escribí poco después de que los médicos me diagnosticaran tres meses de vida”. Cabral superó esa dura prueba y siguió viviendo para crear, tanto en la música como en la escritura, obras de belleza artística y profundidad espiritual. (Nando Váccaro)

Murió en un infortunado incidente pero dejó una huella imborrable en nuestros corazones, Gracias «Facundo Cabral» por tu valioso aporte a la humanidad.

La insoportable levedad del ser

La idea del eterno retorno es misteriosa y con ella Nietzsche dejó perplejos a los demás filósofos: ¡pensar que alguna vez haya de repetirse todo tal como lo hemos vivido ya; y que incluso esa repetición haya de repetirse hasta el infinito! ¿Qué quiere decir ese mito demencial?

El mito del eterno retorno viene a decir, per negatio-nem, que una vida que desaparece de una vez para siempre, que no retorna, es como una sombra, carece de peso; está muerta de antemano y, si ha sido horrorosa, bella, elevada, ese horror, esa elevación o esa belleza nada significan.

No es necesario que los tengamos en cuenta; igual que una guerra entre dos Estados africanos en el siglo catorce que no cambió en nada la faz de la tierra aunque en ella murieran, en medio de indecibles padecimientos, trescientos mil negros.

¿Cambia en algo la guerra entre dos Estados africanos si se repite incontables veces en un eterno retorno?

Cambia: se convierte en un bloque que sobresale y perdura, y su estupidez será irreparable. Si la Revolución francesa tuviera que repetirse eternamente, la historiografía francesa estaría menos orgullosa de Robespierre.

Pero dado que habla de algo que ya no volverá a ocurrir, los años sangrientos se convierten en meras palabras, en teorías, en discusiones, se vuelven más ligeros que una pluma, no dan miedo.

Hay una diferencia infinita entre el Robespierre que apareció sólo una vez en la historia; y un Robespierre que volviera eternamente a cortarle la cabeza a los franceses…

PDF, Él Puente Hacia el infinito

En Juan Salvador Gaviota; Richard Bach escribía sobre una gaviota que practicó durante toda una vida para comenzar a conocer el significado de la bondad y el amor.

En Ilusiones escribía sobre un hombre rodeado de milagros, perseguido por una dama, sabia y mística, que vivía a la vuelta de una esquina en el tiempo.

El puente hacia el infinito es la gesta de Bach por hallarla, por aprender sobre el amor y la inmortalidad, no en el más allá, sino en el aquí y ahora.

No obstante, atrapado en las tormentas del éxito, del desastre y de la traición, abandona; la búsqueda, y las murallas que construye para su protección se convierten en su cárcel.

Por fin conoce a la única mujer que puede liberarlo. Con ella inicia un viaje de transformación, un mágico descubrimiento del amor y de la alegría. Hay aquí aventuras y choques aéreos; visitas en sueño al futuro y al pasado, viajes fuera del cuerpo, en tanto la pareja busca escapar más allá de la muerte. Se eleva a partir de una empecinada fe en el amor perfecto.

La visión de BACH

Hasta ahora este escritor silenciosamente misterioso ha narrado mediante la alegoría y la ficción. En «El puente hacia el infinito» atrae a los lectores hasta su corazón y comparte con ellos una visión íntima; divertida, triste, ferozmente franca de su vida personal y de su amor.

Creemos a veces que nuestra era ha dejado atrás toda frontera, ha dejado atrás toda aventura. El destino está lejos por sobre el horizonte; las sombras refulgentes pasaron al galope tiempo ha, y han desaparecido.

Esta es la historia de un caballero que estaba muriendo, y de la princesa que le salvó la vida. Es una historia de bellas y bestias, de hechizos y fortalezas, de poderes mortales que parecen y de poderes vitales que son. Es el relato de la única aventura que más importa, creo, en cualquier época.