PDF, Walden, Henry David Thoreau

La mayoría de los hombres, incluso en este país relativamente libre, se afanan tanto por los puros artificios e innecesarias labores de la vida, que no les queda tiempo para cosechar sus mejores frutos. De tanto trabajar, los dedos se les han vuelto torpes y demasiado temblorosos.

Realmente, el jornalero carece día tras día de respiro que dedicar a su integridad; no puede permitirse el lujo de trabar relación con los demás porque su trabajo se depreciaria en el mercado.

No le cabe otra cosa que convertirse en máquina. ¿Cómo puede recordar su ignorancia, condición que le exige su crecimiento ¿quien tan a menudo tiene que usar de sus conocimientos? Debiéramos alimentarlo y vestirlo a Meces, gratuitamente, y reponerlo con nuestros cordiales antes de juzgarlo.

Las mejores cualidades de nuestra naturaleza, al igual que la lozanía de las frutas, sólo  pueden conservarse con delicadeza. Y no es ésta, ciertamente, la que aplicamos a nuestras relaciones con el prójimo. Algunos de vosotros, sabido es, sois pobres, os es difícil la vida, y aun en ocasiones, diríase que en la pugna con ella os falta incluso el aliento.

La mayoría de lujos y muchas de las llamadas comodidades de la vida
no sólo no son indispensables, sino obstáculo cierto para la elevación de la
humanidad. En lo que se refiere a estos lujos y comodidades, la vida de los
más sabios ha sido siempre más sencilla y sobria que la de los pobres.

Los antiguos filósofos chinos, hindúes, persas y griegos fueron una clase de
gente jamás igualada en pobreza y riqueza interna. No es mucho lo
que sabemos de ellos, pero es notable que sepamos tanto.

Igual reza para con los más modernos reformadores y bienhechores de la raza. Nadie puede ser observador imparcial y certero de la raza humana, a menos que se encuentre en la ventajosa posición de lo que deberíamos llamar pobreza voluntaria

Como ser optimista a pesar de todo, PDF

Este libro intenta traducir con palabras algunas escenas reales, vivas, activas de personas anónimas. Anónimas no porque no tengan nombre sino porque sus nombres no son conocidos; son como los muchos que vemos constantemente a lo largo de cada día.

La característica que une estas historias consiste en que demuestran una actitud de fe en sí mismas; de constancia, de afrontamiento ante las realidades frecuentemente adversas de la vida diaria.

Este libro se propone motivar a las personas que lo lean para que adquirieran las actitudes optimistas que nos muestran los protagonistas de estas historias.

Puedes conseguir tu equilibrio emocional

Te puede mucho más. En el mucho más nos referimos a que puedes conseguir tu equilibrio emocional, tu bienestar personal, el control de tus impulsos, la fuerza de voluntad… Con estos recursos podrás resolver todos los problemas y situaciones difíciles cuya solución depende de ti; y te ayudará a superar las que además de ti dependen de otros agentes.

Nuestro firme y decidido deseo consiste en que todas las personas que se acerquen a él adquieran actitudes optimistas ante la vida. Pensamos que conocer la forma de comportarse de personas anónimas; que conviven con nosotros y que afrontan con fe en sí mismas las diversas situaciones de la vida, estimula a los demás a tomar conciencia de que eso no sólo es posible sino de que existe realmente. Sabemos que el mejor modo de aprender es observar la conducta que se desea. Lo dice muy bien esta máxima antigua:”Oigo y olvido, leo y recuerdo, hago y aprendo”. En efecto, no hay mejor modo de enseñanza que el ejemplo.

Los autores de estas historias consideramos nefastos los efectos de la exhibición en distintos medios de comunicación de personas populares que muestran comportamientos no recomendables. Igualmente abundan en las noticias sucesos en los que se perciben hechos innobles, inmorales, trágicos, de robos, muertes, asesinatos… y fomentan tendencias pesimistas, extremistas, catastrofistas…

Alexander Scott, El rinoceronte, PDF

Dar pasos en esta vida hacia lo que se quiere nos es fácil; de esto podrán dar testimonio todos aquellos que han saboreado las mieles del éxito.

El Éxito no es fácil. Es un animal realmente muy difícil de capturar, se requiere mucho trabajo, rapidez mental y genuino deseo y persistencia del parte del cazador.

Esta es pues, tu guía para la supervivencia en tu expedición, es tu manual rinoceronte para tu más grande cacería. Úsalo y no sólo obtendrás Éxito más rápidamente sino que te será muy divertido avanzar a la carga a través de la jungla.

A veces te sientes débil y trastornado por el extremo cansancio. El Éxito parece a veces una criatura imaginaria y no propensa a ser capturada pero tú sigues avanzando pues ya no estás en lo profundo de la selva y no debes regresar sin el trofeo.

Y pasan los meses, quizás los años. Pero el Éxito no se presenta. Es un animal muy astuto, rara vez se expone y siempre está listo a fugarse si sospecha cualquier peligro de ser alcanzado.

El Éxito es tan poco común, tan singular y ofrece tanto reto que es necesario alcanzarlo. Ningún otro animal requiere tanta destreza para cazarlo y capturarlo.

Nada de miedo, lo que importa es que se puede, estamos hechos para ganar y ganar, el fracaso es motivación para arrancar con mas fuerza…

La insoportable levedad del ser

La idea del eterno retorno es misteriosa y con ella Nietzsche dejó perplejos a los demás filósofos: ¡pensar que alguna vez haya de repetirse todo tal como lo hemos vivido ya; y que incluso esa repetición haya de repetirse hasta el infinito! ¿Qué quiere decir ese mito demencial?

El mito del eterno retorno viene a decir, per negatio-nem, que una vida que desaparece de una vez para siempre, que no retorna, es como una sombra, carece de peso; está muerta de antemano y, si ha sido horrorosa, bella, elevada, ese horror, esa elevación o esa belleza nada significan.

No es necesario que los tengamos en cuenta; igual que una guerra entre dos Estados africanos en el siglo catorce que no cambió en nada la faz de la tierra aunque en ella murieran, en medio de indecibles padecimientos, trescientos mil negros.

¿Cambia en algo la guerra entre dos Estados africanos si se repite incontables veces en un eterno retorno?

Cambia: se convierte en un bloque que sobresale y perdura, y su estupidez será irreparable. Si la Revolución francesa tuviera que repetirse eternamente, la historiografía francesa estaría menos orgullosa de Robespierre.

Pero dado que habla de algo que ya no volverá a ocurrir, los años sangrientos se convierten en meras palabras, en teorías, en discusiones, se vuelven más ligeros que una pluma, no dan miedo.

Hay una diferencia infinita entre el Robespierre que apareció sólo una vez en la historia; y un Robespierre que volviera eternamente a cortarle la cabeza a los franceses…