Todo es posible si puedes creer, Vence tus temores con la fe

La palabra fe es hermosa y a la vez poderosa; no en vano se afirma que todo es posible si se puede creer.

Aunque la fe esta descrita en las sagradas escrituras con lujo de detalles, muchas personas no pueden aplicarla a su vida de manera efectiva.

La mejor manera de conseguir tener una idea clara de lo que es una consciencia gobernada por la fe es familiarizándonos íntimamente con la literatura bíblica del mundo.

Esta es la única literatura que ha pasado la prueba del tiempo. Todos los demás escritos se convierten rápidamente en verdades anticuadas. Cada afirmación pronunciada o cada hecho registrado en la gran masa de escritos del mundo es una connotación de la sólida literatura bíblica.

El verdadero mensaje de este libro está formado por repetidas instrucciones directas sobre cómo enfocar la literatura bíblica y cómo interpretarla para llegar a tener una comprensión clara de la fe y de su influencia ilimitada en la consciencia individual.

Efector causados por el temor

Algunos temores nos atacan solo momentáneamente, pero otros pueden permanecer con nosotros toda la vida. Una persona con temor a las alturas puede sentir que su pulso se acelera cuando entra a un ascensor con paredes de vidrio y sube veinte pisos en el vestíbulo de un hotel, pero su temor termina cuando sale del ascensor hacia el pasillo del hotel.

Por otro lado, nuestros temores al fracaso, a la soledad, al rechazo, al desastre inminente o a contraer una enfermedad grave parece que nunca desaparecen. Son temores constantes enclaustrados en la mente. Son temores que atacan la vida misma. Esos son los temores a los que se refiere este libro.

Esos temores se pueden describir con lo que los lingüistas llaman «rango semántico» de palabras: miedo, preocupación, ansiedad, intimidación, perturbación, temor, intranquilidad, angustia, aprensión y otros. A veces es difícil saber exactamente cuáles de estas palabras describen mejor lo que sentimos, y realmente no importa. Cualquier término que usemos, todos estos sentimientos pueden suscitar respuestas tóxicas: inmovilización, parálisis, retraimiento, pasividad, depresión y trastornos psicosomáticos: enfermedades mentales sin causa física discernible.

El miedo casi siempre se basa en el futuro. A veces tenemos miedo porque sabemos lo que viene en el futuro, pero es más común que le temamos a lo que no sabemos del futuro. Tenemos miedo a lo que podría pasar.

Lo que la Biblia dice acerca del temor

Para entender por qué Dios es la respuesta a todos nuestros temores, debemos entender lo que la Biblia dice acerca del temor. Y dice mucho. Nos dice más de trescientas veces que no temamos. «No temas» es su mandamiento que se repite con más frecuencia. La palabra miedo aparece más de doscientas veces, y temor y terror más de cien cada una.

Los héroes bíblicos fueron personas comunes que tuvieron que aprender las mismas cosas que tú y yo tenemos que aprender: a expulsar el temor incrementando el conocimiento de Dios, a cambiar el enfoque del temor presente al Dios eterno, a reemplazar lo que no se sabe del futuro con lo que sí se sabe de Dios.

El temor es un ladrón. Erosiona nuestra fe, saquea nuestra esperanza, se roba nuestra libertad y se lleva nuestra alegría de vivir la vida abundante en Cristo. Las fobias son como los anillos de una serpiente: mientras más cedemos a ellas, más fuerte aprietan. Cansados de luchar, sucumbimos a la tentación de rendirnos a nuestros temores, pero lo que parecía una salida fácil se convierte, realmente, en una cárcel de incredulidad: una fortaleza de temor que nos mantiene cautivos.

Si has batallado con el temor, no estás solo. El temor no respeta gente ni edad. Golpea al débil y al poderoso. Atormenta al joven y al viejo, al rico y al pobre. Hasta los que parecen tenerlo todo, incluso las celebridades, los héroes y los líderes «intrépidos», confiesan tener una amplia variedad de fobias.

Tu estás a salvo en las manos de Dios

Aceptar ese maravilloso regalo de Dios es la única manera de liberarte del temor. Sí, los mismos problemas todavía devastan la tierra, y todavía tocarán tu vida, pero ya no tienes que tenerles miedo. No importa lo que te pase en este planeta, puedes vivir con la promesa de que estás a salvo en las manos de Dios, a quien conocerlo es confiar en él.

Dios es grande, maravilloso, y su misericordia es para siempre. El tiene el poder de trasformar nuestra vida; si confías en EL sentirás una infinita paz en tu corazón. Muchas personas se dejen llevar por vanas teorías, doctrinas sin sentido que lo único que tratan es de desviar nuestro corazón del verdadero amor. El amor que ofrece nuestro DIOS es completo, no existe algo similar, por tal motivo la invitación es a que luchemos con todas nuestras fuerzas para seguir en sus camino.

La evidencia más grande del amor de Dios es el hecho que, aunque nos rebelamos y merecíamos la muerte, él no quiso que muriéramos. Es difícil imaginar por qué, pero él anhela que compartamos toda la eternidad con él. Por eso encontró la solución a la condenación que el pecado había ocasionado para nosotros.

Si Dios es el único bien por excelencia, el bien en sí mismo: acudamos a Él. Solo en Dios podemos ser buenos, disfrutar de actos de bondad y ser libres de la amargura. Solo en Dios, que es bueno, podemos disfrutar de la paz, amar y ser amados. Porque Dios es bueno, solo en Él podemos disfrutar lo bueno de esta vida. Solo estando en Jesucristo podemos practicar la justicia, es decir, lo que es bueno ante los ojos de Dios.

Vivir es un asunto urgente, PDF

La muerte y la vida están estrechamente unidas, pues el día que nacemos empezamos a morir y al dejar de respirar emprendemos otra vida en otro espacio, en otra dimensión. Por eso, me parece mucho mas triste que el hecho de morirse,el no saber como vivir.

Cuando a una persona le dicen que tiene una enfermedad terminal, y que le quedan escasos meses de vida, empieza a aprovechar el tiempo de un modo completamente distinto. En el momento de nacer todos adquirimos de alguna manera una «enfermedad terminal» que aunque puede prolongarse durante muchas décadas, no tendría que evitar el que nos diéramos cuenta de que vivir es un asunto urgente.

Si este libro supusiera para el lector un espacio donde reencontrarse con lo que necesita para hacer frente con alegría, ilusión, tranquilidad y confianza a los desafíos que la vida le presenta, no existen los momentos ordinarios, sino que cada uno de ellos es mágico; si tenemos la visión de contemplarlo así; que la naturaleza no es muda, sino que somos nosotros los que estamos sordos.

La vida es un milagro continuo y que nosotros estamos demasiado ciegos como para darnos cuenta de ello. Un momento de reflexión, un sencillo descubrimiento pueden mover la trayectoria de nuestra vida unos humildes grados y, sin embargo, con el tiempo esta mínima desviación es capaz de conducirnos a un nuevo y apasionante destino. (Por el autor del libro)

La conquista de la felicidad, PDF

Los animales son felices mientras tengan salud y suficiente comida. Los seres humanos, piensa uno, deberían serlo, pero en el mundo moderno no lo son, al menos en la gran mayoría de los casos. Si es usted desdichado, probablemente estará dispuesto a admitir que en esto su situación no es excepcional.

Si es usted feliz, pregúntese cuántos de sus amigos lo son. Y cuando haya pasado revista a sus amigos, aprenda el arte de leer rostros; hágase receptivo a los estados de ánimo de las personas con que se encuentra a lo largo de un día normal.

Es corriente en nuestros tiempos, como lo ha sido en otros muchos períodos de la historia del mundo, suponer que los más sabios de entre nosotros han visto a través de todos los entusiasmos de épocas anteriores y se han dado cuenta de que no queda nada por lo que valga la pena vivir.

Los que sostienen esta opinión son verdaderamente desgraciados, pero están orgullosos de su desdicha, que atribuyen a la naturaleza misma del universo, y consideran que es la única actitud racional para una persona ilustrada.

Se sienten tan orgullosos de su infelicidad que las personas menos sofisticadas no se acaban de creer que sea auténtica; piensan que el hombre que disfruta siendo desgraciado no es desgraciado.

Esta opinión es demasiado simple; indudablemente, existe alguna pequeña compensación en la sensación de superioridad y perspicacia que experimentan estos sufridores, pero esto no es suficiente para compensar la pérdida de placeres más sencillos…

Tus Zonas Erróneas, PDF – Wayne W. Dyer

La felicidad es un regalo hermoso, ¡todos deseamos ser felices! pero, existe un montón de posibilidades de que dicho sentimiento sea desconocido, no para todos pero si para una gran mayoría.

Existe algo comprobado; si no existe voluntad de cambio, la libertad y la felicidad seguirán siendo solo palabras.

No es fácil cambiar de modo de pensar. Tú estás acostumbrado a un cierto tipo de pensamientos y a sus consecuencias debilitantes. Hay necesidad de trabajar mucho para poder deshacerse de los hábitos de pensamiento que has asimilado hasta ahora. Es fácil ser feliz, pero aprender a no ser desgraciado puede resultar difícil.

La felicidad es la condición natural de la persona. Esto es evidente cuando se observa a los niños pequeños. Lo que es difícil es deshacerse de todos los «deberías» y «tendrías que» que has digerido en el pasado.

Hacerte cargo de ti mismo empieza con tener conciencia de ti mismo. Pon atención cuando digas cosas como, Me han ofendido. Piensa en lo que estás haciendo en el momento que lo estés haciendo. El nuevo pensamiento requiere ser consciente de tus viejos pensamientos. Te has acostumbrado a patrones mentales que identifican las causas de tus sentimientos en hechos externos.

Hacerte totalmente cargo de ti mismo implicará un proceso mental completamente nuevo

Puedes empezar a considerarte realmente inteligente en base a cómo escojas sentirte al enfrentarte con circunstancias difíciles. Las dificultades de la vida son muy parecidas para todos. Todos los que están con otros seres humanos en cualquier contexto social tienen las mismas dificultades. Los desacuerdos, las componendas, los conflictos son partes de lo que significa ser un ser humano.

Igualmente, el dinero, la vejez, las enfermedades, la muerte, los desastres naturales y los accidentes son acontecimientos que presentan problemas a todos los seres humanos. Pero mientras algunas personas logran evitar el desaliento que inmoviliza y la infelicidad al enfrentarse con estos hechos, hay otros que se desploman, quedan inertes o sufren un Colapso Nervioso.

Los seres humanos que reconocen los problemas como algo que es parte de la condición humana y no miden la felicidad por la ausencia de problemas, ésos son los seres humanos más inteligentes que conocemos; también los más raros y difíciles de encontrar.

Aprender a hacerte totalmente cargo de ti mismo implicará un proceso mental completamente nuevo, y que puede resultar difícil porque son demasiadas las fuerzas que en nuestra sociedad conspiran contra la responsabilidad individual. Debes confiar en tu capacidad de sentir emocionalmente lo que elijas sentir en cualquier momento dado de tu vida.

Éste es un concepto radical. Probablemente tú has crecido creyendo que no puedes controlar tus propias emociones; que la ira, el miedo y el odio, al igual que el amor, el éxtasis y la alegría son cosas que te pasan. Un individuo no controla estas cosas: las acepta. Cuando sucede algún acontecimiento penoso, uno naturalmente siente pena, y espera que muy pronto sucederá algo bueno y alegre para poderse sentir bien.

Los sentimientos son reacciones que eliges tener

Los sentimientos no son simples emociones que te suceden; son reacciones que eliges tener. Si eres dueño de tus propias emociones, si las controlas, no tendrás que escoger reacciones de autoderrota. Cuando aprendas que puedes sentir lo que prefieres o eliges sentir, empezarás a encaminarte por la verdadera senda de la «inteligencia» una senda que no tiene caminos laterales. Esta senda es nueva porque tú considerarás a una emoción dada como una opción y no como una condición de la vida. Éste es el meollo y el alma misma de la libertad personal.

Con la lógica se puede atacar el mito del no estar a cargo o en control de las propias emociones. Por medio de un simple silogismo (una formulación lógica en la que se tiene una premisa mayor, una premisa menor y una conclusión que se basa en un acuerdo entre las dos premisas) puedes empezar el proceso de estar a cargo de ti mismo, tanto mental como emocionalmente.

Tienes libertad para escoger la felicidad en vez de la infelicidad

Igual que tienes libertad para escoger la felicidad en vez de la infelicidad, eres también libre de elegir entre un comportamiento autorrealizante en vez de un comportamiento autoderrotante. Si en este tiempo conduces un coche, lo más probable es que te encontrarás frecuentemente en atascos de tráfico.

¿Te enfadas entonces, o insultas a los otros conductores, riñes con tus pasajeros y te desahogas con cualquier cosa o con cualquier persona que se te ponga por delante? ¿Justificas tu comportamiento diciendo que el tráfico te pone malo y que simplemente no te puedes dominar en los atascos? ¿Qué pasaría si decides pensar en otra cosa? ¿Qué pasaría si decides usar tu cabeza de una manera constructiva?

Quizá te tome algún tiempo el poder hacerlo, pero puedes aprender a hablarte a ti mismo de una manera diferente, acostumbrarte a un comportamiento diferente que podría incluir el silbar, o cantar, o grabar cartas verbales en una cinta magnetofónica e incluso tomarte el tiempo postergando tus enfados por espacio de treinta segundos.

No aprenderás a que te gusten las aglomeraciones pero sí, aunque muy lentamente al principio, a pensar de una manera nueva. Habrás aprendido a no sentirte incómodo. Habrás elegido sustituir, paso a paso, lentamente pero avanzando siempre, las viejas emociones autofrustrantes por nuevas emociones sanas y constructivas.