PDF, La ley del éxito, Paramahansa Yogananda

El motor de todos tus poderes es la fuerza de voluntad

Para triunfar en cualquier empresa, además de mantener tus pensamientos en un nivel positivo; debes emplear paralelamente el poder de la voluntad y una actividad continua. Todo el mundo de las manifestaciones externas no es sino el producto de la voluntad; mas dicho poder no siempre es empleado en forma consciente. Así como existe una voluntad consciente, existe también una voluntad mecánica. El motor de todos tus poderes es la volición, la “fuerza de voluntad”. Sin ella no puedes caminar, conversar, trabajar, pensar o sentir.

La voluntad es, pues, la fuente de donde brotan todas tus acciones. Si quisieras suspender el ejercicio de la voluntad, sería preciso que permanecieses tanto física como mentalmente en la inactividad más absoluta; ya que en el mero acto de mover una mano, por ejemplo, estas haciendo uso de la voluntad. De hecho es imposible vivir sin hacer uso de esta fuerza.

La voluntad mecánica consiste en el empleo del poder la voluntad en forma inconsciente. La voluntad consciente es una fuerza vital que se acompaña siempre de determinación y de esfuerzo; es un motor que te entrenas en ejercer la voluntad en forma consciente; y no mecánica, debes paralelamente asegurarte que los objetivos perseguidos por tal voluntad sean constructivos y valiosos.

Con el objeto de desarrollar el poder dinámico de la voluntad; es útil proponerse realizar alguna de las cosas que te hayan parecido irrealizables hasta aquí, comenzando primero por las más simples; luego, a medida que tu confianza se fortalece y tu voluntad se torna mas dinámica, puedes intentar realizaciones más difíciles. Una vez que estés seguro de haber elegido bien tu meta, no debes aceptar por ningún motivo someterte al fracaso. Ha de dedicarse toda la fuerza de la voluntad a la consecución de un solo objetivo a la vez; sin dejar jamás algo a medio acabar para emprender algo nuevo; se evita así la dispersión de energías.

Puedes controlar tu destino

La mente es la creadora de todo. Es por ello que deberías dirigir tu mente en tal forma que solo cree el bien. Si te aferras a un determinado pensamiento, aplicando en ello tu fuerza de voluntad dinámica; dicho pensamiento llegará finalmente a manifestarse en forma externa y tangible. Y es así que, cuando eres capaz de utilizar tu voluntad con fines únicamente constructivos, te conviertes en el amo de tu propio destino.

Se han mencionado recientemente tres importantes vías a través de las cuales es posible activar la voluntad, tornándola verdaderamente dinámica:

  1. ) elige una tarea sencilla o alguna actividad que jamás hayas dominado bien, y proponte desarrollarla en forma exitosa.
  2. ) asegúrate de que tu elección haya recaído sobre algo factible y constructivo a la vez, rechazando toda idea de fracaso.
  3. ) concéntrate en un solo objetivo, aplicando todas tus capacidades y aprovechando cuanta oportunidad se te presente para materializar tu propósito.

Mas debes siempre procurar obtener la certeza interior; nacida de la serena profundidad de tu más intimo ser de que lo que persigues es algo correcto; que te conviene conseguir y que está de acuerdo con los designios divinos. Una vez obtenida dicha seguridad, puedes entonces aplicar toda la fuerza de tu voluntad para así alcanzar tu objetivo; pero manteniendo siempre tus pensamientos concentrados en Dios: la fuente suprema de todo poder y de toda realización.

La Mente Universal es perfecta y no conoce carencia alguna

Tal como todo poder yace en la voluntad divina, así también todo don espiritual y material fluye de la inagotable fecundidad divina. Con el objeto de capacitarte para recibir los dones de Dios, debes desterrar de tu mente toda idea de limitación y de pobreza.

La Mente Universal es perfecta y no conoce carencia alguna; si deseas ponerte en contacto con tan infalible fuente de abastecimiento, debes mantener en tu mente una conciencia de abundancia; aun cuando no sepas de donde podrá llegarte el próximo centavo, evita toda aprensión. Si realizas tu parte en la faena, confiando en que Dios realizará la suya; descubrirás que misteriosas fuerzas vienen en tu ayuda, y que tus deseos constructivos se materializan prontamente.

Semejante confianza, así como también una conciencia de abundancia, se logran por medio de la meditación. Puesto que Dios es la fuente de todo poder, paz y prosperidad; no persigas tus deseos ni te pongas en acción jamás, sin comulgar con Él primero. Al proceder de ésta forma, pondrás tanto tu voluntad como tu actividad en la disposición adecuada para conquistar las más altas metas.

Tal como no puedes transmitir ningún mensaje a través de un micrófono arruinado; tampoco es posible emitir plegaria alguna mediante un micrófono mental descompuesto por la inquietud. Repara, por lo tanto, tu micrófono mental y aumenta la receptividad de tu intuición, por medio del ejercicio de una profunda calma interior; de esta forma te capacitarás tanto para transmitirle tus mensajes a Dios de manera efectiva, como para recibir sus respuestas.

Permite que el poder de Dios guie tus esfuerzos

Pon en acción el poder que ya tienes, empleándolo en propósitos constructivos, y desarrollaras así mayor poder. Avanza en tu sendero con una actitud de inquebrantable determinación, empleando todos los atributos del éxito en tu empresa. Sintonízate con el Poder Creador del espíritu. Estarás entonces en contacto con la Inteligencia Infinita, capaz de guiarte y de resolver todos los problemas.

Antes de decidir cualquier asunto de trascendencia, siéntate en silencio, pidiéndole al Padre su bendición. Si obras así, en el fondo de tu mente, estará su Mente; y en el fondo de tu voluntad, Su Voluntad. No puedes fracasar si Dios trabaja contigo; y cuando así sucede, todas tus facultades aumentan su poder. Cada vez que realizas tu trabajo con la idea de servir a Dios, recibes sus bendiciones.

Aun cuando tu trabajo en esta vida sea humilde, no te sientas obligado a justificarte por ello; siéntete mas bien orgulloso de estar cumpliendo con la tarea que el Padre te ha dado. Mientras trabajes con el objeto de complacer a Dios, todas las fuerzas cósmicas colaborarán armoniosamente contigo.

Cuando convenzas a Dios de que le deseas a Él por encima de todo, estarás en armonía con Su Voluntad. Cuando continúas buscándole, a pesar de todos los obstáculos que surgen a tu paso para alejarte de Él; ésta es la voluntad humana en su forma más altamente constructiva. Y es en ésta forma como pondrás en acción la Ley del Éxito.

El Poder Divino está en tus manos, si realizas un decidido esfuerzo por hacer uso de el para alcanzar la salud, la felicidad y la paz. En la medida en que abarque éstas metas en tu vida, avanzarás ciertamente por el camino de la autorrealización (o realización de tu ser espiritual), hacia tu verdadera morada en el Señor…

PDF, los 7 principios de la felicidad, Horacio Valsecia

Cada problema surge como resultado de haberse quebrado el cumplimiento de alguna de las leyes del Universo. Estas leyes o principios se encuentran operando constantemente, ya sea que seamos conscientes de ellas o no.

cuando una persona tiene un problema que le provoca sufrimiento, es porque no cuenta con la información necesaria para superar ese problema. Es como si esa persona estuviera continuamente chocándose de frente contra la pared, sin darse cuenta de que podría darle la vuelta por la derecha, por la izquierda, o saltarla por encima. Sólo cuando uno conoce los motivos y las características del problema, es decir, cuando uno llega a entender la cuestión, puede resolverla. El conocimiento da poder.

A lo largo del estudio de este curso encontrarás muchas respuestas interesantes a las principales cuestiones de tu vida. Entenderás por qué atraes a cierto tipo de personas, cómo se generan tus problemas afectivos y cómo superarlos, por qué el dinero sigue a las personas que lo tienen y nunca a los pobres, por qué algunas personas parecen vivir en una secuencia de conflictos donde no bien terminan de resolver uno entran en otro peor, comprenderás que las enfermedades están directamente relacionadas con problemas emocionales y mentales, que la suerte es voluntaria y se la puede crear. aprenderás a diseñar el mundo en el que anhelas vivir y a manifestarlo.

Dios es uno solo y es el mismo para todos

El principio del mentalismo dice textualmente “EL TODO es mente; el Universo es mental”. Para analizar este principio tenemos que partir de la base de que en el Universo donde vivimos existe un solo Dios. A pesar de las grandes diferencias culturales y religiosas que existen en el mundo, Dios es uno solo y es el mismo para todos. El Kybalión utiliza la palabra “Todo”, y de esta manera se sintetiza la idea de una Única Presencia. De acuerdo con esto, en el Universo hay una sola Mente, y absolutamente todo lo que existe está comprendido dentro de esta mente.

Cada uno de nosotros es una partícula o pensamiento inmerso en este gran cuerpo mental y de esta manera se explica cómo se dan los fenómenos parapsicológicos, tales como la transmisión de pensamiento o las premoniciones acerca del futuro. En síntesis, todos estamos conectados por una sola mente; al existir una sola mente, como consecuencia, existe una sola ley y ésta se manifiesta a través de los siete principios.

Si aceptamos la idea de que Dios es infinito, Omnipresente y Eterno, algunas de las preguntas que surgen son: ¿Cómo creó Dios al Universo? ¿De dónde extrajo el material necesario para hacer todo lo que hizo? Si Dios extrajo material de algún lugar, entonces no sería ni Infinito ni Omnipresente. La respuesta correcta a esos interrogantes es una sola: Todo lo que El creó, lo creó en Su propia Mente. Es decir que todo lo que existió, existe y existirá está incluido en esa gran mente Universal.

El universo es mental

Todo lo que uno llegue a creer de sí mismo es lo que va a ver reflejado en los demás. Si una persona se siente exitosa, merecedora y poseedora de buena suerte, entonces atraerá hacia sí misma situaciones y personas que reflejaran su creencia. Lo mismo ocurre con las personas negativas que creen todo lo contrario. El Universo en que vivimos es mental y responde a lo que elegimos pensar en cada momento. No existe nada aleatorio en la vida; todo lo que ocurre siempre está reflejando alguna pauta del pensamiento que llevamos dentro. Si el Universo es mental y todo depende de nuestro pensamiento, entonces tu primera tarea como estudiante de metafísica será aprender a controlar el pensamiento.

Hay personas que tienden a magnificar sus problemas, si sienten un dolor de estómago, creen que tienen cáncer. Desde hoy debes aprender que el peor de tus tormentos sólo vive en tu mente, es un pensamiento, y tú tienes la posibilidad de poder cambiarlo. Una técnica muy sencilla para anular el pensamiento negativo es utilizar la palabra “cancelado”.

Cada vez que algo no deseable venga a tu mente, deberás pronunciar esa palabra como dando una orden, repitiéndola por lo menos tres veces seguidas. Lo puedes hacer tanto verbal como mentalmente pero, cualquiera sea la forma, deberás hacerlo con entusiasmo y firmeza. De esta manera, el pensamiento negativo no se repite ni se adhiere a tu conciencia. La mente subconsciente toma la palabra “cancelado” como una orden y la ejecuta, interrumpiendo la manifestación de lo negativo.

Afirmaciones positivas para cancelar pensamientos negativos

Además, es importante afirmar a continuación lo opuesto. Por ejemplo, si viene a tu mente el pensamiento de que podrías contraer una enfermedad, deberás repetir inmediatamente “cancelado” tres veces, como si estuvieras tachando ese pensamiento. Pero a la mente no le es suficiente con saber lo que no quieres, también debes decirle cuál es tu verdadero deseo. Inmediatamente después de cancelar lo negativo, tienes que revertir el pensamiento y reemplazarlo por otro más positivo que ocupe su lugar. Volviendo al ejemplo del miedo a la enfermedad, después de cancelar esa idea, es importante que afirmes en tiempo presente: “siempre tengo buena salud”.

Cuando se hace una afirmación para revertir algo, se deberá evitar utilizar el vocablo “no”. El “no” produce el efecto inverso al que se desea. Por tal motivo, la gente que dice “no voy a fumar más” termina fumando el doble, o quien afirma “no quiero pensar más en mi ex pareja” no puede quitársela de su mente ni un solo instante.

También es importante “cancelar” los pensamientos ajenos. Aunque uno quizá se sienta muy cómodo y feliz con su propia vida, se encuentra a diario con personas que tienden a tirar su optimismo abajo con opiniones tales como: “la economía del país es un desastre”, “no hay dinero”, “la vida en esta ciudad es cada vez más peligrosa”, “ya no se puede confiar en nadie”, y demás. Cada vez que nos enfrentamos a una persona que opina algo negativo y no queremos que su opinión ingrese en nuestra conciencia, debemos “cancelarlo”. Es mejor si podemos hacerlo verbalmente, de lo contrario, lo haremos mentalmente. De cualquier de las dos maneras, nos aseguramos de no aceptar el pensamiento negativo.

El principio del mentalismo

De acuerdo con el principio del mentalismo, todo lo que elegimos pensar y creer es lo que se va a manifestar en nuestra vida; por lo tanto, debemos ser extremadamente cuidadosos respecto de lo que aceptamos como creencia y, por ello, es importante seleccionar muy bien las fuentes de información. Para hacer que el efecto “cancelado” sea más poderoso, puedes imaginarte que tachas el pensamiento negativo dibujando una cruz blanca sobre él, como si hicieras una “x” en tu mente. De esta manera, visualizas la prohibición de que se vuelva a repetir el pensamiento.

La mejor forma de crear éxito y felicidad, PDF

La empatía cuántica

La empatía ha sido conocida comúnmente como la posibilidad de ponerse en los zapatos del otro; comprender lo que el otro siente o experimenta, sea físico, emocional o mental. Esta perspectiva ha sido explicada desde diferentes disciplinas cómo la filosofía y la psicología.

Sin embargo; últimos estudios de la neurología sobre cómo se manifiesta la empatía en los seres humanos revelan aspectos fascinantes sobre las conexiones neuronales en nuestro cerebro.

El primer experimento sobre la empatía a nivel neurológico se realizó en La universidad de Parma en Italia. El experimento consistió en poner a un chimpancé frente a un cacahuate; conectado a una máquina de resonancia magnética, para observar qué sucedía a nivel neuronal.

El chimpancé se encontraba tratando de abrir el cacahuate y ciertas neuronas se encendían en su cerebro; de repente un humano entró en el laboratorio y tomó unos cacahuates del otro extremo de la habitación, los abrió y se los comió. Cuando el chimpancé observó que el humano estaba haciéndolo que él estaba intentando hacer, las mismas neuronas se encendieron en el chimpancé.

¿Qué son las neuronas espejo?

Al estudiar la resonancia magnética los científicos se dieron cuenta de que las neuronas que alumbraban en el cerebro del chimpancé; cuando éste realizaba La acción eran las mismas que alumbraban cuando el chimpancé veía al humano realizar la acción. En ese momento pensaron que la máquina se había dañado, pero después de varios experimentos con humanos; descubrieron que así es como se produce la empatía y a estas neuronas les otorgaron el nombre de neuronas espejo.

Este descubrimiento constituye uno de los descubrimientos más importantes de la actualidad, incluso; muchos aseguran que las neuronas espejos harán para la fisiología lo que el ADN hizo para la biología; ayudarán a explicar y a comprender muchas habilidades mentales del ser humano y su potencial misterioso.

Según los últimos descubrimientos de la ciencia, cuando imaginamos algo, nuestras neuronas se encienden de manera idéntica que cuando lo estamos viendo físicamente. Nuestra mente no diferencia entre lo que vemos y lo que imaginamos, las dos cosas son reales.

Lo que hace que la mente no diferencie entre lo que ve y lo que imagina, es el hecho de que la mente está programada para leer energía e información; y tanto las acciones en el plano físico como en el plano de la imaginación, son energía e información. Esto me llevó a desarrollar la técnica de la empatía cuántica para manifestar lo que deseamos en el plano físico.

La mente que sólo observa tiene una respuesta natural a pensar en lo que está observando y por eso se encienden las mismas conexiones neuronales. De la misma forma, la mente que sólo imagina tiene una tendencia natural a accionar lo que está imaginando.

Esto ha sido observado en algunos experimentos cuando el observador en muchos casos alcanza a detectar las intenciones del sujeto observado y enciende las mismas conexiones neuronales; incluso antes de que el sujeto observado complete la acción, como si viajara al futuro, prediciendo lo que va a pasar.

Cómo Meditar, PDF, Lawrence LeShan

Es nuestra total «humanidad», el ejercicio completo de lo que significa ser humano, lo que constituye el objetivo de la meditación. La meditación es una disciplina ardua, que practicada con constancia, nos facilita la aproximación a ese objetivo.

No es invención de un hombre, o de una escuela en particular. Reiteradamente, y en distintos lugares y épocas concienzudos investigadores de la condición humana han llegado a la conclusión; de que los seres humanos tienen un mayor potencial de ser, vivir, participar y expresarse, que el que están habituados a utilizar.

Estos investigadores han desarrollado métodos de enseñanza destinados a ayudar a los demás en la consecución de estas capacidades; y todos estos métodos Por qué meditamos tienen entre si muchas cosas en común.

Todo supone un esfuerzo. No hay ningún camino de rosas, ninguna ruta fácil para llegar a la meta que buscamos. Por otra parte, es ésta una, no existe ubicación alguna desde la que podamos afirmar: «Por fin he llegado, ya puedo descansar». Cuando nos esforzamos, nos sentimos más a gusto con el mundo, más satisfechos de nosotros mismos, más capaces para actuar de forma eficaz en nuestras tareas y propósitos, más unidos a los demás y, también, menos ansiosos y agresivos.

No obstante, no hay un punto final que pueda ser alcanzado. Como en cualquier asunto de importancia amor, apreciación de la belleza, eficiencia no existe límite para el potencial del
crecimiento humano. En la meditación, trabajamos como parte de un proceso; buscamos un fin sabiéndolo por siempre inalcanzable.

Un buen programa de meditación es, en muchos aspectos, muy similar a un buen programa de ejercicios físicos. Ambos requieren arduos y reiterados esfuerzos. Con frecuencia, el trabajo es completamente tonto en sus aspectos formales. ¿Podría imaginarse mayor locura que el subir y bajar repetidamente diez kilogramos de plomo, a no ser el dedicarse una y otra vez a contar hasta cuatro el número de respiraciones como ejercicio de meditación? En ambos casos, la finalidad de estos ejercicios no es el hecho en sí de levantar pesas o contar respiraciones, sino los efectos que dichos ejercicios puedan producir sobre la persona que los practica.