Si tú cambias, podras hacer que otros cambien...

Etiqueta: Conocimiento interior

El arte de crear riqueza, PDF, Emprendedor Zen

¿Alguna vez te sentiste motivado o inspirado leyendo algún libro con alguna teoría de gestión empresaria, sólo para perder el interés más tarde, luego de haber comprobado que te resultaba difícil llevarla a cabo en la práctica? Si es así, no te preocupes. Es más común de lo que piensas. El mundo de las teorías de gestión y estrategias empresarias es uno de los más variados y, a primera vista, menos precisos dentro de las disciplinas profesionales. En las teorías del “management” se superponen modelos y marcos conceptuales que dicen cosas muchas veces opuestas.

Mientras algunos promueven la innovación, como un elemento indispensable para el éxito empresario, otros dicen que la inversión sistemática y criteriosa es lo único importante. ¿Porqué algunos ponen el acento en los sistemas y en la mejora permanente en las técnicas de producción, mientras que otros magnifican el poder de las marcas, el “valor intangible” y el marketing?

Todo el campo parece un caos. ¿Quién tiene razón? La respuesta correcta es: todos y ninguno. Es decir, depende. Cada uno de esos gurúes tiene, por así decirlo, una receta válida. Cada uno puede enumerar muchos casos exitosos (y verdaderos), de implementación de su propia receta.

Abundan en historias y explicaciones detalladas de cómo llevaron al éxito a tal empresa o a cierto emprendedor. En ese sentido, todos tienen razón. Todos han llegado al éxito por algún camino. El problema comienza cuando tenemos que aplicar esa receta en nosotros mismos. En nuestra vida. Comenzar una empresa siguiendo esos criterios o aplicarlos en nuestro ámbito.

Muchos hemos encontrado que no es tan sencillo reproducir esas recetas para ganar dinero. Nos resulta difícil innovar, no nos sentimos cómodos orientándonos a los sistemas o el análisis de datos, o aborrecemos todas las actividades sociales que requiere crear y sostener una marca. A poco de comenzar a poner en práctica las recomendaciones del gurú nos desalentamos y se apodera de nosotros alguna variante del sentimiento de culpa: “no tengo suficiente disciplina”, “no tengo lo que hace falta para ser exitoso”…

El conocimiento de uno mismo, PDF, J. Krishnamurti

El conocimiento de uno mismo

¿Qué es lo que busca la mayoría de nosotros? ¿Qué es lo que cada uno de nosotros quiere? Sobre todo en este mundo de desasosiego, en el que todos procuran hallar cierto género de felicidad, alguna clase de paz, resulta sin duda importante averiguar ¿no es así? qué es lo que intentamos buscar, qué es lo que tratamos de descubrir.

Es probable que la mayoría de nosotros busque alguna especie de felicidad, alguna clase de paz; en un mundo sacudido por disturbios, guerras, contiendas, luchas, deseamos un refugio donde pueda haber algo de paz. Creo que eso es lo que casi todos deseamos. Y así proseguimos, yendo de un dirigente a otro, de una organización religiosa a otra, de un instructor a otro.

¿andamos en busca de la felicidad, o lo que buscamos es alguna clase de satisfacción de la que esperamos derivar felicidad? Hay una diferencia, por cierto, entre felicidad y satisfacción. ¿Puedes buscar la felicidad? Tal vez puedas hallar satisfacción; pero, ciertamente, no puedes encontrar la felicidad. La felicidad, sin duda, es un derivado; es un producto accesorio de alguna otra cosa.

Antes, pues, de consagrar nuestra mente y corazón a algo que requiere gran dosis de seriedad, de atención, de pensamiento, de cuidado, debemos descubrir -¿no es así? qué es lo que buscamos; si es felicidad o satisfacción. Temo que la mayoría de nosotros busquemos satisfacción. Deseamos estar satisfechos, deseamos hallar una sensación de plenitud al final de nuestra búsqueda.

La libertad primera y última, PDF – Krishnamurti

Libertad psicológica, Conocimiento de simbolos

El conocimiento abunda, pero es esquivo. Todo aquel que en su corazón lo anhele, lo va a encontrar.

Aunque muchos en este tiempo se muestren bondadosos, y se autodenominen iluminados, hay que dudarlo un poco. La hipocresía del hombre ha llegado a niveles insospechados; por eso es sumamente importante desarrollar facultades intuitivas que nos ayudaran a caminar seguros por el camino de la luz.

El hombre es un ser anfibio que vive a un tiempo en dos mundos: el mundo de lo dado y el mundo de lo hecho por él mismo; el mundo de la materia, la vida y la conciencia, y el mundo de los símbolos.

En nuestro pensar utilizamos un repertorio de sistemas que son símbolos: el lenguaje, las matemáticas, el arte pictórico, la música, el ritual y lo demás.

Sin el sistema de símbolos no habría arte, ni ciencia, ni filosofía, ni siquiera tendríamos los rudimentos de la civilización: en otras palabras descenderíamos a la animalidad.

La autocomprensión sin opción nos lleva a la Realidad creadora, que está debajo de todas nuestras ilusiones destructivas; nos lleva a la serena sabiduría que siempre está allí a pesar de la ignorancia, a pesar del conocimiento, que es meramente otra forma de la ignorancia.

El conocimiento es cuestión de símbolos, y es, con demasiada frecuencia, un estorbo a la sabiduría, al descubrimiento de uno mismo de instante en instante.

La liberación de las preocupaciones, PDF, Dada Bhagwan

Palabras poderosas para la liberación interior

Las poderosas palabras escritas, ayudan al buscador a aumentar su deseo de liberación y así ellos representan el camino.El conocimiento del Ser es el objetivo final de todos los buscadores.

Sin el conocimiento del Ser, no hay ninguna liberación. Este conocimiento del Ser Supremo no existe en los libros. Sólo existe en el corazón de un Gnani. De ahí que el conocimiento del Ser sólo pueda ser adquirido encontrando un Gnani.

Por el acercamiento científico del Akram Vignan, actualmente uno puede alcanzar el conocimiento del Ser, pero esto sólo puede ocurrir encontrando un Atma Gnani vivo y recibiendo de Él este conocimiento del Ser. ¡Sólo una vela encendida puede encender otra vela!

Las preocupaciones son como un fuego ardiendo. Arden de manera constante. Las preocupaciones acaban con tu paz y con tu sueño. Invitan a la depresión y a la enfermedad. Te quitan las ganas de vivir y recargan karma en formas inferiores de vida.

Preocuparse es puro egoísmo. Aquel que se preocupa no tiene ninguna comprensión de la ciencia que existe detrás de todos los actos y situaciones.Esa persona va por ahí pensando que ella es la autora de todos sus actos en esta vida y debido a este ego que reclama la autoría de todo, ella misma se condena con preocupaciones cuando las cosas no le salen como quiere.

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