Como establecer metas claras y realistas

Usted puede pasar por la vida sin tener ninguna meta. Pero la mayoría de las personas que
tienen metas no pueden imaginarse la vida sin el sentido de dirección que proporcionan las
metas. Establecer metas claras puede ayudarle a lograr más cosas. Puede aumentar su confianza. Puede reducir el estrés. Y puede hacerle sentir más satisfecho con la vida.

Algunas personas no establecen metas porque lo han intentado antes y han fallado. Es por eso que necesita escoger sus metas con sabiduría. Entonces, será más probable que las alcance.

Las metas no pueden ser independientes. Tienen que reflejar una visión lógica de la vida que desea llevar. Piense seriamente sobre cómo quiere que marche su vida. Escriba un enunciado de misión para su vida.

Piense en dónde le gustaría estar en 20 años. Haga lo mismo para 10 años, cinco años y un año a partir de este momento. Encuentre el patrón en estas metas. ¿Qué tienen en común?
¿Cómo se apoyan una en la otra?

Revise sus metas con regularidad

Revise sus metas con regularidad. Estas deben reflejar los cambios en su vida. A menudo, las personas cambian sus prioridades con el tiempo. Esto es parte del proceso de
aprendizaje. No quiere decir que sus metas anteriores no valgan la pena.

Una buena meta es aquella que a usted verdaderamente le importa. No es aquella que
usted piensa que debería importarle. No debe ser algo que las personas a su alrededor
consideran que usted debería tratar de lograr. Sus metas funcionan en su mente y su motivación. Es importante establecerlas de forma positiva.

Mantenga el paso para un período de tiempo prolongado. Muchas personas empiezan una meta con un gran impulso, pero luego se cansan y la abandonan.

El mejor método es visualizar su meta como la línea de llegada de una larga carrera. Correr a
toda velocidad no lo hará llegar. Para alcanzar sus metas más importantes, necesita
esfuerzo constante durante mucho tiempo.

Fuente: magellanhealthcare.

A continuación compartimos un link para descargar unos textos muy valiosos en información.

Dalai Lama, El arte de la felicidad, PDF

El concepto de felicidad siempre ha parecido estar mal definido en Occidente, siempre ha sido elusivo e inasible. «Feliz», en inglés, deriva de la palabra Islandesa happ, que significa suerte o azar.

Tal parece que este punto de vista sobre la naturaleza misteriosa de la felicidad está muy extendido. En los momentos de alegría que trae la vida, la felicidad parece llovida del cielo.

Realizada esta objeción, el Dalai Lama se apresuró a explicar; Al decir «entrenamiento de la mente» en este contexto no me estoy refiriendo a la mente simplemente como una capacidad cognitiva o Intelecto. Utilizo el término más bien en el sentido de la palabra tibetana Sem; que tiene un significado mucho más amplio más cercano al de «psique» o espíritu, y que Incluye intelecto y sentimiento, corazón y cerebro. Al imponer una cierta disciplina interna podemos experimentar una transformación de nuestra actitud de toda nuestra perspectiva y nuestro enfoque de la vida.

Factores que conducen a la felicidad

Hablar de esta disciplina interna supone señalar muchos factores y quizá también tengamos que referirnos a muchos métodos. Pero, en términos generales, uno empieza por identificar aquellos factores que conducen a la felicidad y los que conducen al sufrimiento. Una vez hecho eso, es necesario eliminar gradualmente los factores que llevan al sufrimiento mediante el cultivo de los que llevan a la felicidad. Ése es el camino.

Nuestros días están contados. En este momento, muchos miles de seres nacen en el mundo, algunos destinados a vivir sólo unos pocos días o semanas; para luego sucumbir a la enfermedad o cualquier otra desgracia. Otros están destinados a vivir hasta un siglo, incluso más; y a experimentar todo lo que la vida nos puede ofrecer: triunfo, desesperación, alegría, odio y amor. Pero tanto si vivimos un día como un siglo, sigue en vigor la pregunta cardinal: ¿cuál es el propósito de nuestra vida?

Bernardo Stamateas, Gente Tóxica, PDF

La culpa es uno de los sentimientos más negativos que puede tener el ser humano y, al mismo tiempo, una de las maneras más utilizadas para manipular a los otros. Los psicólogos establecen que la culpa es la diferencia entre lo que hice y lo que debería haber hecho, entre lo que quiero y lo que debería hacer.

La culpa es una emoción que nos paraliza, que nos impide seguir desarrollando todo el potencial que tenemos; la culpa es venganza, bronca y boicot contra uno mismo. Vivir con culpa es vivir con cadena perpetua. Es condenarse a vivir insatisfecho, victimizándose todo el tiempo por la vida que nos ha tocado vivir.

Cada uno de nosotros hemos nacido con un propósito único y especial, con un sueño que sólo nosotros mismos podemos cumplir. Cuando una de las áreas de nuestras vidas no alcanza toda su capacidad de expresión nos sentimos con culpa, nos volvemos vulnerables a la queja, a las demandas y a la manipulación.

Si le damos permiso a la culpa que para que crezca y ocupe cada vez más espacio dentro de nuestras emociones, ésta se convertirá en la causante de una depresión que sabremos dónde comienza pero no dónde termina.

Quienes viven con culpa establecen dentro de sí pensamientos rígidos, normas inflexibles y principios imposibles de alcanzar cuyo objetivo final es boicotear el éxito, obligándose así a vivir en medio de un fracaso continuo.

Sentimos culpa por ser felices: ¿cómo puedo ser feliz yo, si mi mamá, mi hermana y mi tía están separadas y solas? Y así es como boicoteas tu matrimonio.

¿Cómo puedo yo disfrutar de comprarme un par de zapatos nuevos si mi hermana no tiene trabajo? Pues bien, puedes comprarte los zapatos y también ayudar a tu hermana, siempre y cuando ella no esté abusando ni manipulando tus emociones…

Emile Coue, El dominio de si mismo, PDF

La sugestión o más bien la autosugestión es un tema reciente pero tan antiguo como el mundo. Es un tema nuevo en el sentido en que, hasta el presente, ha sido mal estudiado y, por consecuencia, mal conocido; es antiguo porque data desde que apareció el hombre sobre la tierra.

La autosugestión es un instrumento que poseemos al nacer, y este instrumento; o mejor esta fuerza, está dotada de una inaudita e incalculable potencia, tal que, según las circunstancias, produce los mejores o los peores efectos.

El conocer sobre esta fuerza; no sólo es útil para cada uno de nosotros en general, sino y en particular. Es indispensable para los médicos, los magistrados, los abogados, los educadores de jóvenes, los padres de familia, etc.

Cuando se la pone en práctica de manera consciente, se evita, en principio, provocar en los otros autosugestiones que, por nocivas, pueden traer por consecuencia desastres.

Y por otra parte, puede con el uso consciente de la misma, provocar bienes que traigan la salud física a los enfermos, la salud moral a los neuróticos, y sobretodo a personas que tienen tendencia a mezclarse con lo desagradable.