Cada persona tiene una gran responsabilidad en esta vida. De algo si podemos estar completamente seguros, y es que solo tenemos una vida, de ahí el gran compromiso.

Bíblicamente se dice que nuestro creador fijo los años de vida del ser humano en 70, eso sí, con la eventualidad que por este tiempo pareciera que son los jóvenes los que están muriendo.

Embarcarse en el camino espiritual es como meterse en un bote muy pequeño y aventurarse en el océano en busca de tierras desconocidas.

Cuando practicamos d tee todo corazón nos sentimos inspirados, pero antes o después acabamos encontrándonos con el miedo. Pensamos que al llegar al horizonte estaremos en el fin del mundo y nos caeremos al vacío.

Como todo explorador, nos sentimos atraídos a descubrir lo que nos está esperando ahí fuera, sin saber aún si tendremos el valor necesario para hacerle frente.

Cuando empezamos nuestra exploración, tenemos todo tipo de ideales y expectativas. Buscamos respuestas que satisfagan el hambre que hemos sentido durante largo tiempo, pero lo último que deseamos es que nos vuelvan a hablar del hombre del saco.

la próxima vez que te encuentres con el miedo, considérate afortunado. Aquí es donde el coraje entra en escena. Generalmente, pensamos que la gente valiente no tiene miedo, pero la verdad es que conocen el miedo íntimamente.

El truco consiste en seguir explorando y no abandonar aun cuando descubramos que algo no es lo que pensábamos, porque eso es lo que nos va a ocurrir una y otra vez. Nada es lo que pensábamos; esto es algo que puedo afirmar con toda confianza.