[PDF] Teorías de la personalidad

No exageramos al decir que la personalidad es uno de sus activos más importantes. Ya contribuyó a moldear sus experiencias y seguirá haciéndolo.

Su personalidad y la de aquellos con quienes interactúa pueden haber influido en lo conseguido hasta ahora, en sus expectativas para el futuro, en el hecho de que será un buen cónyuge, un buen padre o madre, e incluso en su salud.

Reducirá o ampliará sus opciones y decisiones, le impedirá compartir ciertas experiencias o le permitirá aprovecharlas. En algunos casos impone restricciones y en otros nos abre un mundo lleno de posibilidades.

¿Con cuánta frecuencia ha dicho usted que alguien tiene una personalidad increíble? Con este calificativo indica que ese individuo es afable, agradable, que da gusto estar a su lado y que uno se lleva bien con él. Es el tipo de persona que elegiríamos como amigo, compañero de cuarto o colega en el trabajo. Si usted fuera jefe de personal, la contrataría sin dudarlo.

Si está listo para comprometerse en una relación personal, posiblemente querrá casarse con ella, basando la decisión en la percepción de su personalidad. También habrá usted conocido a individuos cuya personalidad le parece terrible. Son personas hurañas, hostiles, agresivas y desagradables con quienes es difícil llevarse bien. No las contrataría ni querría tener trato alguno con ellas; y es común que la gente las evite, las rechace o las aísle.

Si está listo para comprometerse en una relación personal, posiblemente querrá casarse con ella, basando la decisión en la percepción de su personalidad. También habrá usted conocido a individuos cuya personalidad le parece terrible. Son personas hurañas, hostiles, agresivas y desagradables con quienes es difícil llevarse bien. No las contrataría ni querría tener trato alguno con ellas; y es común que la gente las evite, las rechace o las aísle.

Nuestra personalidad es evaluada constantemente

Al mismo tiempo que emite un juicio sobre la personalidad de otros, ellos hacen lo mismo acerca de usted. Estas decisiones mutuas que moldean la vida de la gente se realizan infinidad de veces; siempre que nos hallemos en una situación social que exige interactuar con desconocidos.

Desde luego el número y la diversidad de situaciones sociales en que participamos gustosos dependen también de nuestra personalidad; por ejemplo, nuestra sociabilidad o timidez. El lector sabe qué lugar ocupa en esta escala, así como también tiene una idea clara de su personalidad global.

Como describir la personalidad

Nada más tentador y fácil que resumir la gama de características de la personalidad de alguien empleando términos tan vagos como genial y terrible. El tema de la personalidad es ampliamente complejo para una descripción tan simplista; porque los seres humanos son demasiado complejos y cambian según la situación y la gente con quien tratan.

Necesitamos ser más rigurosos al emplear el lenguaje si queremos definir y describir la personalidad en una forma adecuada. Por tal razón los psicólogos han dedicado mucho esfuerzo para diseñar pruebas con las cuales evaluarla o medirla.

A menudo utilizamos el término personalidad al describir a otros y a nosotros mismos; creemos saber lo que significa. Tal vez lo sepamos. Un psicólogo señaló que nos hacemos una buena idea de su significado si examinamos nuestras intenciones cuando utilizamos el pronombre yo.

Cuando decimos yo, estamos en realidad resumiendo todo lo que nos concierne: preferencias y aversiones, miedos y virtudes, fortalezas y debilidades. El pronombre personal yo es lo que nos define como individuos, al margen de los demás.

En el intento por definir el término con mayor precisión, conviene que consultemos su origen. Personalidad deriva del latín persona, que designa la máscara que usaban los actores en una obra de teatro. Se entiende fácilmente cómo con el tiempo persona llegó a indicar el aspecto externo, el rostro público que mostramos a quienes nos rodean.

Así pues, a partir de la etimología podremos concluir que personalidad se refiere a las características externas y visibles; a esos aspectos que la gente percibe. El concepto se definirá entonces en función de la impresión que causamos a la gente, o sea, lo que parecemos ser. La definición que aportan los diccionarios refleja este razonamiento: la personalidad es el aspecto visible del personaje, la impresión que damos a los demás.

Evaluación en el estudio de la personalidad

Valorar una cosa significa evaluarla. La evaluación de la personalidad es un área importante en que se aplica la psicología a cuestiones del mundo real. Por ejemplo, los psicólogos clínicos tratan de entender los síntomas de los pacientes o clientes evaluando su personalidad; distinguiendo entre conductas y sentimientos normales o anormales; sólo así pueden diagnosticar los problemas y elegir el tratamiento más adecuado.

Con el fin de descubrir las causas de un problema de ajuste o de aprendizaje; los psicólogos educativos evalúan la personalidad de los estudiantes que les remiten para tratamiento. Los industriales /organizacionales evalúan la personalidad para seleccionar al mejor candidato a un puesto en particular.

Los psicólogos especializados en consejería miden la personalidad a fin de encontrar el puesto más adecuado para un solicitante; para lo cual hacen corresponder las exigencias del puesto con los intereses y necesidades del candidato. Los investigadores evalúan la personalidad de los sujetos para explicar su conducta en un experimento o correlacionar los rasgos de personalidad con otras medidas.

Sin importar lo que usted haga en su vida o en su carrera profesional, es difícil evitar que su personalidad sea evaluada en alguna forma. En efecto, gran parte del éxito en el lugar de trabajo dependerá de su desempeño en varias pruebas psicológicas. De ahí la importancia de que las conozca y sepa cómo funcionan.

Investigación en el estudio de la personalidad

Un criterio de una teoría útil establece la necesidad de que estimule la investigación. Dicho de otra manera, ha de ser verificable. Es necesario que los psicólogos puedan investigar sus hipótesis para determinar cuáles aceptar y cuáles rechazar. Lo ideal es que una teoría se enuncie, se modifique, se perfeccione o deseche a partir de las investigaciones que genere.

Los psicólogos estudian la personalidad en varias formas. El método elegido dependerá del aspecto que les interese. Algunos se concentran exclusivamente en la conducta observable: lo que hacemos y decimos frente a ciertos estímulos. Otros en los sentimientos y experiencias conscientes medidas con pruebas y cuestionarios. Esos inventarios de autorreporte figuran entre las técnicas más comunes.

Otros investigadores tratan de descubrir las fuerzas inconscientes que nos motivan. Un método útil para examinar un aspecto de la personalidad no será tal vez adecuado para otro. A medida que vayamos exponiendo las teorías a lo largo del libro, ofreceremos ejemplos de todas esas expresiones de la personalidad conducta; procesos conscientes e inconscientes, así como las técnicas con que se examinan.

La cantidad de sujetos y la forma de estudiarlos también sirven para clasificar la investigación. Por ejemplo, la investigación ideográfica consiste en examinar un número pequeño de sujetos, a veces uno solo. Por lo regular el objetivo es de índole terapéutico, es decir, los datos recabados se utilizan en el tratamiento. Un objetivo secundario consiste en conocer más a fondo la personalidad humana.

Fragmentos del libro.

Deja un comentario