PDF, El Libro Negro de los Secretos de Entrenamiento

Durante los últimos años entusiastas del entrenamiento de fuerza; y adeptos del “cuerpo bonito”, han sido consentidos. Hoy, más que nunca, existe un gran número de programas de entrenamiento efectivos disponibles para todos aquellos deseando mejorar su cuerpo o sus capacidades.

Mientras que tener una habitación repleta de los últimos y mejores programas de entrenamiento es algo bueno, ya que le brinda a usted un manojo entero de opciones; siempre he pensado que es mejor entender el “porqué” antes que simplemente conocer el “cómo”.

¡Si usted sabe porqué un cierto enfoque de entrenamiento funciona bien, le permitirá diseñar programas de entrenamiento que serán tan efectivos como cualquier otro! ¡Por supuesto, la mayoría de las autoridades sobre entrenamiento no le dejarán entrar en el secreto “porqué” debido a que desean permanecer imprescindibles!.

Conocer las fortalezas y debilidades de tus atletas es muy importante

Si usted desea diseñar un programa que le brinde los mejores resultados posibles, debe conocer las necesidades y capacidades de su cliente, o las suyas. Programas de entrenamiento listos para usar pueden resultar un gran problema para algunos individuos. Si bien pueden ser buenos, cuando se refiere a alcanzar el máximo rendimiento usted debe hacer un programa perfectamente a medida para el cliente, o para usted.

Conocer las fortalezas y debilidades relativas del atleta le permitirá a usted escoger los métodos de entrenamiento que mejor se ajusten a sus necesidades. Por ejemplo, un individuo con un sistema nervioso poco eficiente se beneficiará de medios de entrenamiento que aumenten su conducción nerviosa. Otro atleta puede tener un sistema nervioso muy eficiente, pero una baja cantidad de masa muscular. Este atleta se beneficiará con un aumento en el “tamaño de su motor”.

Además, algunos individuos poseen lo que se denominan “desequilibrios musculares”. Si los músculos agonistas y antagonistas de la misma articulación se encuentran desequilibrados puede aumentar el riesgo de lesión. Conocer qué músculos son demasiado débiles comparados con su antagonista, le permitirá a usted escoger los ejercicios que no solo mejoren el rendimiento; sino que además reduzcan la posibilidad de lesión.

¡Un individuo que quiera ganar mucho músculo no entrenará del mismo modo que un velocista! Es importante conocer el o los objetivos finales de su atleta y planificar el programa de entrenamiento en consecuencia. Muchas personas son seducidas por la última “manía” de entrenamiento y saltan de una manía a otra, jamás preguntándose si eso es realmente adecuado para sus objetivos o no.

Analizar bien la constitución fisiológica

Conocer la proporción de fibras musculares puede ayudarle a diseñar un programa de entrenamiento más efectivo. Individuos en los que predominan las fibras de contracción lenta se beneficiarán más de altos volúmenes de entrenamiento, mientras que en los que predominan las fibras de contracción rápida progresarán más con un programa de entrenamiento de volumen más bajo, más alta intensidad y más alta aceleración.

La postura del atleta es también algo importante de analizar. Piense en su postura como las ruedas de un automóvil; si una de sus cubiertas está ligeramente desalineada reducirá el rendimiento de su automóvil así como acarreará a un cierto sobreuso. Si usted conduce solo 15-30 kilómetros por día es probable que no sea un gran problema, sin embargo si usted conduce 150-300 kilómetros por día los problemas surgirán muy rápidamente.

Lo mismo ocurre con un atleta. El mismo desalineamiento postural se produce para un atleta debido a las grandes demandas que coloca sobre su cuerpo. Si bien alcanzar una postura perfecta no siempre es posible, reducir el desalineamiento tanto como sea viable forjará una carrera más larga y productiva.

Para individuos que solo buscan tener un cuerpo bello, una buena postura crea realmente un efecto positivo en el modo en que usted se ve. Una postura pobre puede hacerlo ver como un desgarbado, incluso si su masa muscular es mucha y su grasa corporal poca.

Evaluando la eficacia del sistema nervioso

Evaluar la eficacia del sistema nervioso es más difícil porque resulta imposible para un entrenador cuantificar la conducción nerviosa real a los músculos. Sin embargo podemos estimar la eficacia del sistema nervioso indirectamente utilizando el déficit de fuerza.

Ya se ha explicado que el déficit de fuerza es la diferencia entre el potencial de producción de fuerza de sus músculos y la verdadera fuerza máxima que producen. ¿Cómo puede esto indicarnos la eficacia del sistema nervioso? Es muy simple.

Un déficit grande de fuerza significa que usted no utiliza la mayor parte del potencial de sus músculos. Esto indica que su sistema nervioso no tiene la capacidad de reclutar gran cantidad de unidades motoras, así que es menos eficaz. Un pequeño déficit de fuerza significa que usted puede utilizar una gran proporción del potencial de sus músculos, por lo que su sistema nervioso es más eficaz.

Un individuo con un importante déficit de fuerza se beneficiará más de técnicas de entrenamiento que acentúen la mejora de la porción neuromuscular de la producción de fuerza, mientras un individuo con un déficit de fuerza pequeño se beneficiará hasta cierto punto del incremento de su masa muscular. Sin embargo, sin importar el déficit de fuerza, los métodos de entrenamiento dirigidos al desarrollo de los factores neuromusculares deben constituir la base de un programa de entrenamiento atlético.

El equilibrio de la fuerza

La producción de fuerza es la base para la mayoría de las acciones deportivas. Sin producción de fuerza no existe movimiento. Debemos distinguir entre dos acepciones de fuerza a menudo incorrectamente confundidas una con otra.

Fuerza como capacidad de producir tensión durante una contracción muscular, y Fuerza en sí misma como resultado de la tensión producida por el músculo, la que permite luchar contra la inercia, mover una masa, o acelerarla.

Sin producción de fuerza uno no puede mover su cuerpo en el espacio, no puede superar a una adversario, no puede acelerar, básicamente no puede hacer nada que involucre movimiento.

Como resultado, es capital desarrollar la capacidad de crear tensión muscular y producir fuerza si uno desea ser un atleta exitoso. La capacidad de producir fuerza es a menudo asociada con músculos grandes. Si bien es cierto que un músculo tiene un potencial de producción de fuerza proporcional a su sección transversal, uno no puede negar la importancia de los factores neuromusculares implicados en la producción de fuerza.

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