[PDF] Cómo vencer la procrastinación

La procrastinación consiste en hacer cualquier cosa diferente de aquello que el sujeto sabe que debería estar haciendo, lo cual puede convertirse en un problema cuando se persigue algún objetivo, alguna meta. Pero, ¿es posible afirmar que siempre que un sujeto deja las cosas para más tarde procrastina? ¿Cuándo deja de ser una “demora menor” o una priorización razonable para convertirse en un problema? ¿Hay grados en la dilación?

Si una persona pospone las cosas hasta el último minuto, pero luego consigue hacerlas y hacerlas bien ¿está procrastinando, o por el contrario, simplemente elige utilizar su tiempo en otras cosas hasta que realmente llegue el momento de trabajar en una tarea o proyecto, momento en el cual lo lleva a cabo porque así lo ha planificado? ¿Hasta qué punto olvidar los plazos o dejar las cosas hasta el último minuto es procrastinar?

Desde una perspectiva científica, se pueden encontrar abundantes definiciones de la procrastinación, no siempre coincidentes y que consideran diferentes aspectos para conceptualizarla. Además, se trata de un término bastante desconocido e inusual en castellano, por lo que existe gran confusión acerca de su significado.

Tus buenos o malos hábitos fueron formados por repetición

No es tan difícil dejar de procrastinar. Realmente, todo lo que tienes que haces es formar los mismos hábitos usados para incontables éxitos y hacerlos parte de la rutina. Mientras estas personas a menudo tienen los mismos miedos y limitaciones que tú, son capaces de poner manos a la obra consistentemente porque se han entrenado a sí mismos para ello.

Algunos de nosotros elegimos seguir hábitos de auto ayuda: establecer metas, leer libros inspiradores, trabajar en proyectos importantes e ignorar desgastantes distracciones. Otros eligen hábitos autodestructivos: hacer lo mínimo, opacar a la creatividad con entretenimiento de poca calidad, comer comida chatarra y culpar a otros de nuestros errores en la vida.

La verdad es, los hábitos pueden ser ambos; buenos o malos. Definen quienes somos, lo que hacemos y lo que podemos lograr en la vida. Lo que es interesante es que cada hábito está formado por el seguimiento de la misma huella. Una vez que aprendes como funciona, puedes, con confianza, adaptar cualquier rutina y seguirla de manera consistente.

Tus buenos y malos hábitos fueron formados por repetición. En algún punto en tu vida, desarrollaste el hábito de la procrastinación porque te “sentiste bien” con una recompensa a corto plazo de vivir el momento. Los que probablemente no hiciste fue aprender como experimentar esos “sentimientos de flojera” y poner manos a la obra a pesar de ellos.

Tu mente es una maquina extraordinaria

Una de las más grandes razones por la que la gente procrastina es porque una tarea entra en conflicto con sus hábitos establecidos. Cuando sea que trates de hacer algo que no es parte de tu rutina diaria, cuesta esfuerzo y voluntad completarlo. Esto es especialmente cierto si la tarea no es agradable.

La solución más simple para eliminar la procrastinación no es pelear contra ella. En lugar de ello, necesitas reemplazarla con buenas rutinas que benefician tu vida. Encontrarás que cuando una tarea difícil se convierte en un hábito, se vuelve difícil de posponer. Eventualmente lo harás sin pensarlo como lavarte los dientes, mirar TV y conducir. Todo lo que necesitas es una huella que te ayude a romper cualquier tarea en un proceso de día a día que se complete.

Es muy fácil anteponer una excusa para no comenzar una tarea. El truco es saber cuándo una razón es válida y cuándo es una manera creativa para evitar comenzar. La mayoría de nuestros sentimientos de procrastinación vienen de un miedo subconsciente o auto creencia limitante. Cuando te tomas el tiempo para explorar estos pensamientos, encontrarás que es fácil superarlos y crear un ambiente orientado a la acción.

Tu mente es una máquina sorprendente. Te da el poder de crear lo que sea a partir de tu imaginación. De cualquier modo, puede también limitar tu habilidad para realizar las cosas. A menudo nos atoramos en un proyecto no por falta de deseo, sino por patrones de pensamiento negativos que rondan nuestras cabezas.

A veces es fácil procrastinar en tareas que has realizado antes

La causa raíz del “hábito de procrastinación” viene de nuestras propias creencias limitantes. Cuando estos pensamientos se van sin análisis, te causan el hacer excusas por las que un proyecto o tarea no puede completarse. Como sea, cuando retas estas excusas, verás que la mayoría de ellas son causadas por miedos escondidos o patrones de hábitos destructivos.

La procrastinación, a menudo ataca cuando un proyecto no está definido apropiadamente. Es fácil posponer algo cuando sentimos como que debemos dar un paso específico antes de comenzar. A decir verdad, esta excusa es una manera de decir que no has definido propiamente los pasos específicos a seguir. La solución es definir claramente cada tarea que necesita hacerse para cada proyecto.

A veces es fácil procrastinar en tareas que has hecho cientos de veces antes. A menudo esto sucede debido a la falta de un proceso establecido. Un simple arreglo es crear un sistema para cada tarea en tu vida con múltiples pasos.

Todos tenemos pequeñas tareas que llevan pocos minutos llevar a cabo, pero a menudo, se escapan por las rendijas durante un día ocupado. Son lo contrario a los proyectos o procesos; consisten en una sola acción que es importante y necesita completarse de manera regular. Es fácil olvidarse de ellas, a menos que desarrolles el hábito específico de hacerlas cada día. Una solución simple es hacerlas consistentemente es agruparlas por lotes de semejantes.

Realizar una actividad a la ves también es una estrategia efectiva para proyectos a largo plazo

Cuando estamos abrumados, a menudo nos volvemos multifuncionales para volver al camino. ¿El problema? Ser multifuncional causa más problemas de los que resuelve. Usualmente cuando divides tu atención, le das mitad de esfuerzo y produces la mitad de los resultados.

En lugar de tratar de tratar de apiñar actividades separadas en un bloque de tiempo, puedes desarrollar el hábito de tomar una actividad a la vez. Este hábito requiere que te enfoques en cerrar ciclos de proyectos/procesos lo más pronto posible. De manera diaria, esto significa poner manos a la obra en cada tarea que aparece en tu camino.

Realizar una actividad a la vez es también una estrategia efectiva para proyectos a largo plazo. Es una práctica común para la gente comenzar múltiples tareas al mismo tiempo. La estrategia más inteligente es enfocarse en completar un proyecto antes de comenzar otro. No solamente ayudará a realizar las cosas, te convertirá en alguien más motivado sobre la tarea.

Mientras todos tenemos que haces cosas desagradables en la vida, a menudo es fácil caer en la trampa de estar de acuerdo con proyectos simplemente porque no queremos decepcionar a otros.

Todos en esta vida tenemos labores que realizar

Mientras que hemos hablado mucho sobre no dejar que las excusas eviten que emprendan, a veces hay un punto válido detrás de la excusa que estás dando. Si tú realmente no quieres hacer algo, entonces quizás es tiempo de dejarlo.

La parte más difícil de decir “no” es cómo manejar las reacciones de otros cuando estás, básicamente, diciéndoles que sus prioridades no son tuyas. Veamos un simple proceso de cuatro pasos para hacer esto.

Primero, tienes que identificar las tareas primordiales. Éstas son las acciones que son parte de ser un adulto normal y bien adaptado. Si vas por ahí diciendo “no” a cada solicitud, no irás muy lejos en la vida. Todos Tenemos cosas que debemos hacer, entonces puede que tú también aceptes que tienes cosas que hacer, no importa cuánto te disgusten.

A menudo procrastinamos debido a una falta de motivación. Es difícil sentirse emocionado cuando parece que estás yendo en picada a ningún lugar. Una simple solución es rastrear el progreso o cualquier proceso que estás tratando de implementar.

Peter Drucker hizo su mejor comentario en esta cita: “Lo que se mide, se gestiona.” Para mejorar la vida de quien sea, necesitas desarrollar el hábito de rastrear metas/proyectos diariamente. Luego, cuando te sientas falto de motivación, puedes mirar atrás a tus éxitos para ver cuán lejos has llegado.

Tomado del libro: 23 hábitos anti procrastinación

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