Mente, Carácter y Personalidad, PDF parte 1

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Mente, Carácter y Personalidad 1. PDF

Es deber de toda persona, para su propio bien y el de la humanidad, conocer las leyes de la vida y obedecerlas con toda conciencia. Todos necesitan conocer el organismo más maravilloso: el cuerpo humano. 

 Tienen que comprender las funciones de los diversos órganos y como estos dependen unos de otros para que todos actúen con salud. Necesitan estudiar la influencia de la mente sobre el cuerpo, la del cuerpo sobre la mente, y las leyes que los rigen. 

El futuro de la sociedad está en las manos de la juventud de hoy. En los jóvenes vemos a los futuros maestros, legisladores y jueces. Los dirigentes y el pueblo que determinarán el carácter y el destino de la nación. Por lo tanto, cuán importante es la misión de los que han de formar los hábitos. E influir en las vidas de la generación que surge. 

Trabajar con las mentes es la mayor obra jamás confiada a los hombres. El tiempo de los padres es demasiado valioso para gastarlo en la complacencia del apetito. O para ir en tras la riqueza o de la moda.

Dios ha colocado en sus manos a la preciosa juventud. no solo para que se la capacite para ocupar un lugar de utilidad en esta vida. Sino para que fuese preparada para las cortes celestiales. 

La utilidad del maestro no depende tanto de su caudal de conocimientos como del nivel que se propone alcanzar. El verdadero maestro no se contenta con pensamientos indefinidos, una mente indolente o una memoria inactiva. Trata constantemente de progresar y aplicar mejores métodos. Su vida es de continuo desarrollo. En la obra de semejante maestro hay una frescura y un poder vivificante que despierta e inspira a los alumnos. 

Grande conocimiento es el conocerse a sí mismo. El maestro que se estime debidamente permitirá que Dios amolde y discipline su mente. Y reconocerá la fuente de su poder. El conocimiento de sí mismo lleva a la humildad y a confiar en Dios; pero no reemplaza los esfuerzos para el mejoramiento de uno mismo. 

Hay una ciencia en el cristianismo que debe dominarse, una ciencia tanto más profunda, amplia y elevada que cualquier ciencia humana, como los cielos son más elevados que la tierra. La mente tiene que ser disciplinada, educada, preparada. porque los seres humanos han de prestar servicio a Dios en maneras diversas que no están en armonía con su naturaleza 

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