Los secretos de un guerrero de Oración, PDF

Los secretos de un guerrero de Oración, PDF

Antes de Orar hay algo que debemos saber, y es que, DIOS sabe lo que necesitamos, pero a Él le agrada que le pidamos, también es necesario cambiar nuestra forma de pensar con respecto a DIOS.

Muchas personas tienen en su mente una imagen de Dios similar a la de un director de escuela, como alguien que está al final de un largo camino, bastante alejado, que no quiere que lo molesten y que probablemente nos va a reprender y, finalmente lo mejor que podemos hacer es mantenernos lo más lejos posible de él.

Ahora bien, esa no es la verdad acerca de Dios. Cuando acudimos humildemente, nunca nos reprocha; por el contrario, nos da una calurosa bienvenida. Si algo nos va a decir es: ¿Por qué te demoraste tanto en venir?

Tal vez usted no se considere una persona fuerte en la oración, pero si se ofrece a sí mismo a Dios, él hará con usted lo que desea. Ello probablemente implica ciertos cambios en la forma en que usted hace las cosas, pero la diferencia será una oración contestada.

La capacidad de Dios para responder nuestras oraciones es súper abundante y va más allá de todo lo que podemos pedir o imaginar. Quizá usted se pregunte: ¿Cómo es posible? ¿Qué podría superar lo que yo puedo pedir, imaginar o razonar? La respuesta es: cualquier cosa que Dios quiera hacer.

Lo que Dios desea hacer es mucho más grande, más elevado y muchísimo mejor que cualquier cosa que usted pueda imaginar o pensar. 

En la medida en que lo limitamos para que haga solamente lo que queremos, perdemos lo que Dios quiere hacer con nuestras vidas. En consecuencia, para recibir lo mejor de Dios cuando oramos tenemos que acudir a él de la manera que Jesús lo hizo delante de su Padre: con sumisión reverente. Tenemos que decirle así: Señor, no como yo quiero sino conforme a tu voluntad.

En el libro de hebreos se nos dice que existe una condición fundamental e invariable para todos los que se acercan a Dios: Sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.

La fe es un requisito esencial para acercarse a Dios y ser aceptado por él. Cualquiera que acuda a él tiene que creer. Además, se nos demanda que creamos dos cosas: que él existe y que recompensa a quienes lo buscan de todo corazón.

La mayoría de la gente no tiene problema en creer que Dios existe. Cumpliríamos el requisito de la fe si eso fuera todo. Pero no lo es. También se nos pide que creamos que él recompensa a quienes con todo el corazón lo buscan.

La fe de este tipo no se ocupa en principio de la doctrina o la teología. Más bien se ocupa de la relación suya con Dios. Ella involucra confianza en Dios como Persona. Esta es una relación de confianza en su carácter y en su fiabilidad. De hecho, olvídese de la teología cuando se acerque a Dios con fe.

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