Las 70 recetas para triunfar en la vida, PDF

La Psicología Positiva es un área de la ciencia muy simple; ofrece ideas que conocemos, que son de sentido común, obvias, y todos las hemos escuchado cientos de veces. El problema es que las olvidamos.

Y lo hacemos no porque no sepamos, sino porque se trata de adquirir unos hábitos, que son simples de entender; pero no fáciles de implementar en un mundo estresante, con mucha presión, con problemas y preocupaciones, y un día a día que nos arrastra a todos.

Hay dos aspectos que complican, especialmente este trabajo; de incorporar ideas tan sencillas a nuestro día a día para vivir con más alegría, ilusión y entusiasmo.

  • El primero de ellos es la necesidad de perseverar hasta que se conviertan en hábitos. Los deseos y las buenas intenciones, están muy bien, pero para que estas ideas fantásticas; formen parte de nuestra manera de ser, hace falta esfuerzo, repetición y perseverancia. Es la única manera de adquirir hábitos, y muchas veces los deseos se quedan en eso; en buenas intenciones que tenemos un día pero que olvidamos al siguiente.
  • El segundo aspecto que nos dificulta vivir con estas ideas maravillosas es la velocidad. Vivimos en una época en la que todo es rápido, urgente, estresante. Caminamos deprisa, conducimos rápido, hablamos sin pausa, comemos aceleradamente; y cuando uno va con tantas prisas, la vida se ve invadida por lo urgente, por lo superficial, sin tiempo para lo importante. Muchas veces el estrés hace que olvidemos lo prioritario y nos dispersamos en mil cosas intrascendentes.

El conocimiento mas importante es el de aprender a vivir

Tolstói decía: “Hay muchos tipos de conocimiento, pero hay uno que es el más importante y que muchas veces se menosprecia; el conocimiento de cómo aprender a vivir”. Y todos queremos vivir bien.

En el fondo de cada uno de nosotros, existe el anhelo de tener una vida con sentido; de experimentar esa alegría de vivir a la que todos merecemos aspirar. Por eso, da igual si uno lo ha intentado 184 veces, quizá la 185 sea la buena; nunca hay que perder las ganas de volver a hacer un reset y empezar con ganas a vivir con grandeza.

Todos tenemos talento, o, mejor dicho, talentos. Y estos nos facilitan la vida. Permiten que realicemos algo con destreza, de manera fluida, que lo disfrutemos y sepamos que, en eso, somos brillantes y especiales. Pero un talento no es algo que pueda esclavizarte. Un talento es parte de tu éxito. Y el éxito está en lo que cada uno describa.

El éxito para unos puede ser almacenar dinero y para otros, aprender a estar tranquilo en el sillón de su casa sin rumiar sus pensamientos. No dejes que la ambición, y la competitividad de un mundo; que vive una crisis de valores te diga y te haga creer que el éxito es superación, ganar dinero, ser mejor cada día. Define lo que es el éxito para ti y trata de vivir una vida coherente con esa definición y con tu escala de valores. Sin más objetivo que vivir sereno y feliz.

Tu debes de ser el mas importante de tus proyectos

Nuestro potencial es ilimitado, aunque la mayoría de las ocasiones no dedicamos el tiempo necesario a desarrollarlo, a hacerlo crecer. Todo éxito comienza por cuestionarnos cosas que damos por hechas, aunque muchas de ellas son falsas. Todo comienza con un cambio de mentalidad.

Lo primero y más necesario, para todo cambio, y crecimiento es la toma de conciencia de quién eres, qué quieres, para qué estás en este mundo y qué cosas positivas puedes aportar.

Son varias preguntas, bastante profundas y muy personales. Con lo que nos cuesta dedicarnos tiempo… y además tener que utilizar ese tiempo para pensar sobre nosotros mismos, cavilarás.

Sin embargo, es importante que lo hagamos. Puedes hacerlo, y es importante plantearte estas preguntas, tengas la edad que tengas y estés en la situación que estés. Por muy bien que estemos y por muy lejos que hayamos llegado, siempre podemos mejorar. Siempre tenemos la oportunidad de cambiar a mejor, de atrevernos con una nueva aventura o un proyecto distinto, tanto personal como profesional.

Pero todo cambio comienza con la toma de consciencia, por hacernos estas preguntas y, sobre todo, por saber respondérnoslas.

Debes hacerte consciente de que eres el jefe de tu vida

Debemos ser conscientes y asumir la responsabilidad de lo que nos ocurre, y aceptar que son las decisiones que tomamos las que nos han llevado hasta donde nos encontramos hoy.

En la vida, decidimos la pandilla de amigos a la que pertenecemos, la pareja, qué estudiar, en qué trabajar o en qué no; elegimos qué hacer en nuestros ratos libres (formarnos, leer, ver la tele, pasear, ir al bar, meditar…).

Todas estas cosas condicionan nuestro presente y nuestro futuro, pues las consecuencias de unas decisiones u otras no serán las mismas, serán tu destino, y no vendrá dado por la casualidad. Debes ser consciente de que eres el jefe de tu vida, el creador de tu destino, el patrón de tu barco, y tú eliges hacia dónde dirigirlo.

Es una gran responsabilidad, y a veces puede producirte miedo, pero se trata de todo lo contrario; debe promoverte una sensación de felicidad, y decir bien alto:

¡En mí, mando yo! ¡Soy el creador de mi destino! ¡Soy afortunado de poder elegir lo mejor para mí, y me lo merezco!”.

El gran poder de nuestra voz interior

Es verdad que en muchas ocasiones tenemos una voz interior que, como un susurro, intenta hacerse oír diciéndote que persigas eso que deseas, que vayas a por eso que realmente te va a hacer feliz, aunque en este mundo de prisas y ruido casi no dejamos que se manifieste.
Y si en alguna ocasión la escuchas, quizás no le prestas demasiada atención. Intentas que no alce demasiado la voz, porque si lo hace, tendrás que prestarle atención, tiempo y energía, cosas de las que no vamos sobrados hoy en día.
Así que preferimos elegir la opción más cómoda: ignorar esa voz interior que realmente puede ser una ayuda y optar por seguir cualquier otro ruido exterior. El ruido que sigue la mayoría, haciendo lo más habitual. Así es como dejamos que sean las voces de otros las que marquen los pasos de nuestra vida.

Por suerte, esa voz interior no se rinde. Se manifiesta en forma de intuición, casualidades y causalidades (por ejemplo, en un mensaje que lees en las redes sociales, una frase en un libro, una llamada o un e-mail inesperado, un pensamiento…). Sea como sea, nuestra voz es poderosa y nos acompaña a lo largo de nuestra vida.

Está claro que antes de dar un paso importante hay que valorarlo

Aunque, desgraciadamente, vivimos inmersos en una cultura en la que se nos recuerda la importancia de sopesar mucho las cosas; del, piénsalo bien, ten cuidado, más vale pájaro en mano…

Voces de otros que nos llegan en forma de consejo, la mayoría de los casos con la intención de protegernos, pero que se convierten en miedo inculcado, en una especie de rotura de alas que nos impide volar alto y que muchas veces son una mochila cargada de sobreprotección.

Está claro que antes de dar un paso importante hay que valorarlo, pero eso no significa que debamos dejarnos llevar por los miedos de otros y olvidar aquello que deseamos conseguir.

¿Te imaginas que Thomas Edison o Steve Jobs hubieran escuchado las voces y opiniones de otros más que las propias? Seguro que, si hubiera sido así, hoy no dispondríamos de sus inventos. Ellos lo lograron con estudio, intuición e innovación. Fueron valientes, pero la valentía no está solo en poder de los genios, todos nacemos con ella. En nuestra mano está elegir si la utilizamos o no.

Tu eliges si quedarte pensando o tomar acción

Puedes subirte al barco abarrotado de los que dicen; «voy a repasarlo otra vez», “aún no estoy suficientemente preparado”, “me formo un poco más y ya, si eso, doy el paso…”, “necesito tiempo para pensarlo” …, o bien dejar que el barco zarpe, caminar por la orilla y construir tu propio puente.

El puente que va a unir lo que eres con lo que quieres ser; lo que sabes y has aprendido con lo que quieres enseñar y aportar. Y una vez lo construyas, crúzalo, porque habrás llegado a tu lugar.

En ocasiones, estamos abrumados o bloqueados. Puede que nos centremos en todo lo que va mal sin, pararnos a pensar en todo lo que puede ir bien; y otras veces nos abrumamos porque no sabemos qué camino tomar. En ese momento es cuando debemos construir un puente.

Buscamos fuera de nosotros lo que siempre ha estado en nuestro interior

Hay una gran diferencia entre la forma de pensar de las personas que logran conseguir grandes éxitos y la de aquellas otras que solo se limitan a subsistir y a responder a las necesidades cotidianas.

A través de los siglos, el ser humano, ha buscado responder a una de las mayores incógnitas acerca de sí mismo; el verdadero poder que reside en su mente, y de qué manera influye en el logro de su éxito, y felicidad personales.

Sin embargo, buscamos desesperadamente fuera de nosotros lo que siempre estuvo en nuestro interior: el secreto para vivir una vida plena y feliz.

Todo aquello en lo que concentramos nuestro pensamiento, termina por convertirse en nuestra realidad, por lo tanto; cada día y cada minuto de nuestra vida estamos construyendo el futuro con nuestra forma de pensar.

El cerebro es la maquina mas poderosa para lograr el éxito

¿Cuál es tu punto de partida en tu camino hacia la construcción del éxito? ¿Qué actitudes tienes y qué habilidades has desarrollado? ¿Estás iniciándote o ya llevas algún tiempo en este camino? La respuesta solo la conoces tú, pero la verdad es que, sin importar en qué nivel te encuentres, tienes a tu disposición la mejor y más poderosa máquina que existe en el universo para lograr el éxito: tu cerebro.

«Nuestros pensamientos positivos son las herramientas más poderosas que tenemos. Somos la persona más influenciable con la que hablaremos todo el día. Tenemos que conseguir que nuestro cerebro sea nuestro aliado».

“La mente es el poder supremo que moldea y crea, y el hombre es mente, y eternamente toma la herramienta del pensamiento; y conformando lo que desea, lleva a cabo mil alegrías, mil males. Él piensa, y lo que piensa sucede: el medio ambiente no es más que el espejo en que se mira”.
JAMES ALLEN

Tus pensamientos y tus creencias dictan la realidad. De manera que, si quieres cambiar tu realidad, debes cambiar tus creencias y tus pensamientos.

(Fragmentos del libro: desarrolla todo tu potencial, Pedro Martínez Ruiz)

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