Este libro es un recorrido intelectual que combina el conocimiento científico sobre el cerebro humano con una crónica que recorre desde monasterios secretos a prisiones de máxima seguridad, pasando por campos de entrenamiento de las Fuerzas especiales. Provocador y sorprendente al mismo tiempo, La sabiduría de los psicópatas revela una verdad chocante; tras su oscura fachada, los psicópatas tienen mucho que enseñarnos.

Porque según Kevin Dutton, psicópatas hay muchos y en absoluto tienen por qué ser criminales o asesinos. La psicopatía es solo un índice de esa «escala de locura» en la que estamos todos nosotros, y existe una línea de separación muy fina entre el perfil de un neurocirujano y el de un asesino en serie.

Se puede decir, por tanto, que los psicópatas gozan de rasgos tremenda mente positivos e imprescindibles para triunfar en el siglo XXI: son atrevidos, carismáticos, implacables, centrados, fríos y seguros de sí mismos.

Cuando nos ponemos a analizar los desórdenes que confieren ventajas, a decir que no hay mal que por bien no venga y a encontrar premios de consolación psicológicos, resulta difícil imaginar un trastorno que no tenga sus compensaciones… al menos de alguna forma. ¿Obsesivo compulsivo? Nunca se dejará el gas encendido.

¿Paranoico? Nunca dejará de leer la letra pequeña. De hecho, el temor y la tristeza (ansiedad y depresión) constituyen dos de las cinco emociones básicas que han evolucionado universalmente en todas las culturas, y que como tales, prácticamente todos nosotros experimentamos en algún momento de nuestra vida.

Pero hay un grupo de personas que es la excepción a la regla, que no experimenta ninguna de las dos, ni siquiera en las circunstancias más difíciles y dolorosas. Los psicópatas. Un psicópata no se preocupa aunque se haya dejado el gas encendido. ¿Vemos en este caso alguna ventaja? Hágale esta pregunta a un psicópata y a menudo le mirará como si el loco fuera usted. Para un psicópata no hay nada malo, todo es bueno…