La mente: una pista de aterrizaje que debes controlar

Una forma de calmar tu mente.

Cada comentario, escenario o decisión empieza con una idea que aterriza en la mente y luego sale a flote a través de las acciones. Es necesario adquirir conocimientos para dominarla en función  de evitar problemas o algún proceder desfavorable. 

Tal vez quieras dejar de pensar en un problema reciente, sentirte desanimado por un año de distanciamiento social y quieres adoptar una perspectiva más esperanzadora. Los pensamientos desagradables ocasionan panoramas de temor. Es normal tener problemas para convencerse de lo positivo  cuando se siente abatido ante el estrés y otros desafíos.

Si bien el control mental real pertenece al ámbito de la ciencia ficción, puede trabajar para cambiar su forma de pensar. Es probable que sea necesario un poco de esfuerzo, para aprender el truco del dominio propio; tomando en cuenta las siguientes estrategias que ayudarán en el proceso.

Estrategias para controlar la mente 

Podemos contar con varias estrategias para controlar la mente, y dejar que entren solo aquellos pensamientos que nos puedan producir paz; generar ideas, pero que también logren ayudar a fortalecer lo positivo. Aquí las mencionamos:

Identifica los pensamientos que quieres cambiar

No hace falta decir que debes averiguar qué tienes en mente antes de poder comenzar a controlarlo. Casi todo el mundo experimenta pensamientos desalentadores o reveses emocionales de vez en cuando. Si actualmente está experimentando algunos desafíos en la vida, es posible que le resulte aún más difícil mantener el control sobre su mentalidad general.

Los pensamientos intrusivos ocasionales también son bastante normales. Suelen ser angustiantes, pero a menudo pasan tan rápido como se entrometieron, especialmente cuando no te relacionas con ellos. Otros patrones preocupantes pueden incluir: diálogo interno negativo y perspectiva pesimista fija que debe ubicarse para saber vencerlos.

Acepta pensamientos no deseados

Es parte de la naturaleza humana retroceder ante el dolor, así que, por supuesto, cualquiera preferiría evitar los pensamientos que le causan angustia; pero eso traería mayores inconvenientes. En su lugar, intente lo contrario: acéptelos, identifíquelos y controle.

Digamos que se siente un poco deprimido porque nada en su vida parece estar sucediendo como lo planeó a pesar de su arduo trabajo. La aceptación puede implicar que te digas a ti mismo: «Nada parece ir bien y eso es desalentador. Hay mucho que puedes hacer para crear un cambio tú mismo, pero rendirte por completo tampoco es la respuesta”.

La aceptación puede incluso ofrecer pistas sobre por qué siguen apareciendo pensamientos específicos. Tal vez sigas pensando en esa dificultad de estudio y aceptar eso persistentemente te lleva a reconocer que realmente querías aprobar el examen. 

Reconocer estos miedos te permite confrontarlos y recordarte a ti mismo que no tienes la culpa. Mantener la situación en perspectiva, puede ayudarte a manejar tus preocupaciones de que vuelva a suceder; en lugar de dejar que el miedo te impida intentarlo de nuevo. 

Prueba la meditación

¿Una excelente manera de adquirir el hábito de aceptar pensamientos no deseados? Meditación. Realmente puede ayudar a cambiar su cerebro, pero debe ceñirse a él. Cuanto más medites, más fácil será dejar que los pensamientos no deseados pasen a la deriva.

Este tipo de proceso de atención plena, en particular, puede ayudarlo a ser más hábil para concentrarse en las cosas a medida que suceden. En el momento que se vuelva más consciente, notará que ya no necesita apartar constantemente su atención de los pensamientos perturbadores.

Cabe destacar, que la meditación ofrece beneficios más allá de mejorar el control de su conciencia; también puede aliviar la intensidad de las emociones negativas, y el estrés, aumentar la resiliencia y la compasión; e incluso ayudar a retrasar el deterioro cognitivo relacionado con la edad.

Cambia tu perspectiva

El diálogo interno, puede ser muy útil para ayudarlo a cambiar su forma de pensar; pero la manera en que se habla a sí mismo es importante. Cuando no parezca tener mucho impacto dirigirse a sí mismo en primera persona, intente cambiar a una perspectiva en tercera persona. Por ejemplo:

En lugar de: «Me siento mal, pero he pasado por cosas peores; así que también puedo lidiar con esto», intente: «Sé que se siente mal en este momento, pero ha trabajado duro para hacer frente a otros desafíos. Sé que tú también tienes la fuerza para enfrentar este nuevo problema”. Puede parecer un poco incómodo, pero esta estrategia de reevaluación cognitiva ofrece un par de importantes beneficios: 

Primero, reposicionarse como un observador externo ayuda a crear un espacio a partir de pensamientos y emociones intensas. En segundo lugar, elegir conscientemente examinar situaciones desde la perspectiva de una tercera persona le ayuda a interrumpir ideas negativas que circulan y a explorar sus sentimientos de forma productiva.

A medida que vuelves a pensar en la experiencia específica que te afecta, reemplaza preguntas como «¿Por qué me siento así?» y «¿Qué hizo que esto me afectara tan profundamente?» con preguntas en tercera persona: «¿Por qué [tu nombre] se siente así?» o «¿Qué de esta situación desencadenó esos sentimientos?»

Cambiar su perspectiva ayuda a engañar a su mente, para que se considere a sí mismo como otra persona; lo que le permite distanciarse de sus propias dificultades.

Centrarse en los aspectos positivos

El replanteamiento positivo es otra estrategia de reevaluación que puede ayudarlo a recuperar el control sobre su forma de pensar. Pensar  bien no significa fingir que no hay nada malo, ignorar los problemas o no considerar soluciones útiles,  implica dar un giro más efectivo a sus pensamientos negativos: mirar el lado favorable, encontrar un rayo de luz entre las nubes. 

Recuadrar no cambiará el resultado real de una situación, pero puede cambiar la forma en que se siente acerca de sus circunstancias. Supongamos que se resbaló en las hojas mojadas y se cayó de la bicicleta mientras entrenaba para una carrera. No sufrió ninguna lesión potencialmente mortal, pero se fracturó el tobillo. Esto te deja fuera de servicio durante varias semanas, sintiéndote irritado contigo mismo por conducir descuidadamente.

Es probable que culparse a sí mismo solo lo haga sentir peor. La autocompasión, sin embargo, puede ayudarlo a aceptar la decepción con calma y a dirigir su atención hacia su próxima oportunidad. Tal vez te elogias, por asegurarte siempre de usar tu casco; te dices a ti mismo, que estarás mejor preparado para la carrera del próximo año, o te sientes agradecido de no haber roto nada más.

Prueba las imágenes guiadas

Las imágenes guiadas son una técnica de meditación en la que visualizas escenarios positivos y pacíficos para promover un estado mental más tranquilo. Según un pequeño estudio de 2014, esta técnica promueve un estado de ánimo más tranquilo y ayuda a aliviar el estrés y la ansiedad.

Una vez que se sienta estable, es posible que le resulte más fácil mantenerse relajado y recuperar el control sobre sus pensamientos. Empiece con este sencillo ejercicio:

  • Póngase cómodo (sentarse funciona mejor) y cierre los ojos.
  • Respire lento. Querrá seguir haciéndolo mientras crea su escena visual.
  • Trate de pensar en algo que le brinde paz. Desarrolle completamente la escena incluyendo los sonidos, olores y la sensación del aire en su piel.
  • Imagínese caminando por la escena que ha creado, observando atentamente su entorno y cada detalle.
  • Sigue respirando lentamente, dejando que la paz de la escena te invada y ayude a relajarte.
  • Dedique de 10 a 15 minutos a disfrutar de su imagen.
  • Termine el ejercicio con algunas respiraciones profundas y abra los ojos.
  • Escribirlo. Es posible que expresar pensamientos por escrito, no cambie su estado de ánimo de inmediato; pero puede ayudarlo a mejorar el control sobre los sentimientos no deseados.

El simple hecho de escribir un pensamiento suele ser suficiente para reducir la intensidad. Puede que te dé miedo desafiar y aceptar directamente la angustia, pero poner esos sentimientos en un papel te permite reconocerlos de forma indirecta.

Material de refuerzo

Deja un comentario