La gratitud actúa a través de una ley Universal que gobierna toda nuestra vida. Según la ley de la atracción, que rige toda la energía de nuestro Universo; desde la formación de un átomo hasta el movimiento de los planetas, «lo semejante atrae a lo semejante».

Por la ley de la atracción las células de todos los seres vivos se mantienen unidas, así como la sustancia de todos los objetos materiales. En tu vida, esta ley actúa a través de tus pensamientos y sentimientos; porque también son energía, y por lo tanto, atraes todo lo que piensas y sientes.

Si piensas: No me gusta mi trabajo, No tengo suficiente dinero, No puedo encontrar a la pareja perfecta, No me llega para pagar mis facturas, Creo que me voy a poner enfermo, Él o ella no me aprecia, No me llevo bien con mis padres, Tengo un hijo problemático, Mi vida es un caos o Tengo problemas en mi matrimonio, entonces, atraerás más experiencias similares.

Cuando practiques la gratitud comprenderás por qué ciertas cosas puede que te hayan ido mal en la vida; y por qué puede que te falten ciertas otras. Cuando conviertas la gratitud en tu forma de vida, te despertarás cada mañana entusiasmado por estar vivo.

Descubrirás que estás completamente enamorado de la vida. Todo te parecerá fácil. Te sentirás tan ligero como una pluma y serás más feliz que nunca. Aunque se te presenten dificultades, sabrás cómo superarlas y aprenderás de ellas. Cada día será mágico; cada día tendrá mucha más magia que cuando eras pequeño.

Es un hecho muy simple: cuando no eres agradecido no puedes recibir más a cambio. Has frenado la continuidad de la magia en tu vida. Cuando no eres agradecido interrumpes el flujo de mejorar tu salud; mejorar tus relaciones, ser más feliz, tener más dinero y progresar en tu trabajo, carrera o negocio. Para recibir has de dar. Es la ley. La gratitud es dar gracias, y sin ella te privas de la magia y de recibir todo lo que deseas en la vida.