Los sueños son bienes valiosos. Nos impulsan hacia delante. Dan energía. Brindan entusiasmo. Todos debieran tener un sueño. Pero, ¿qué pasa si no estás seguro de tener uno que te gustaría seguir Reconozcámoslo. A muchos no se les alentó a que soñaran. Otros tienen sueños, mas han perdido las esperanzas y los han colocado a un lado.

Hay buenas noticias, puedes hallar o recapturar tus sueños. Y pueden ser grandes, lo cual no significa que los únicos que valgan la pena seguirse sean aquellos que son enormes. Sólo tienen que ser más grandes que tú. La actriz Josie Bisset afirmó: «Los sueños vienen en tallas grandes para que podamos crecer en ellos».

Los matadores de sueños

¡A muchas personas les han arrancado el sueño de las manos! El mundo está lleno de derribadores de sueños y de asesinos de ideas. Algunos que no persiguen ningún sueño propio se molestan al ver a otros persiguiendo los suyos. El éxito de los demás les hace sentirse incapaces o inseguros.

Cuando estamos muy faltos de inspiración para soñar, cuando nos conformamos con el promedio, podemos sentirnos tentados a culpar de ello a los demás, a nuestras circunstancias, o al sistema que nos rodea. La verdad es que la mediocridad siempre es una decisión personal.

Las personas que no poseen sueños apremiantes corren el peligro
de ver que sus vidas se les escapen de las manos. Sus días pueden
tornarse mundanos, y luego ellos se tornan como sus días.

Tal vez hay otros que te han arrastrado en la vida. Te han desalentado de soñar. Tal vez sentían resentimiento porque deseabas superarte o hacer algo significativo con tu vida, o tal vez buscaban protegerte del dolor o del desencanto. De igual modo, te han desalentado de soñar. No desmayes. Nunca es demasiado tarde para empezar a soñar y perseguir tus sueños.