La simple presencia de una frase en nuestra corriente mental conlleva automáticamente estados emocionales y físicos que, por así decirlo, somatizan la correspondiente neurolinguística.

Nuestros estados de ánimo, finalmente, están en estrecha relación con nuestros pensamientos conscientes e inconscientes y, a su vez, tales estados generan una bioquímica acorde a la calidad de los pensamientos originales que han desencadenado la secuencia.

Cada frase que insertamos en la consciencia con su correspondiente significado, determina seguidamente la calidad y salud de nuestras células. En ese sentido, apunta el neurofisiólogo indio Deepack Chopra cuando dice que “un pensamiento torcido es una molécula torcida“ y viceversa. Si cada mañana instalamos en nuestra mente un programa positivo y saludable, nuestras células lo seguirán y con él, nuestro cuerpo y nuestra vida.

José María Doria.

No somos culpables de cómo llegamos al mundo: pobres, ricos o millonarios, pero sí es culpa y responsabilidad de cada quien ser pobre, rico o millonario.

«No tengas miedo de renunciar a lo bueno para perseguir lo grandioso».

«Si deseas tener éxito debes buscar nuevos caminos, en lugar de recorrer los caminos tradicionales y trillados del éxito, que todos conocen».

Mas que una frase, una lección importante sobre la vida y la muerte, no necesariamente para morir necesitamos dejar de respirar.

Tus amigos deben proponer NEGOCIOS, no borracheras.Tu familia de debe APOYAR, no limitar .Tu pareja te debe ayudar a PROGRESAR, no a gastar.

Dios no te hubiera dado la capacidad de soñar sin darte también la posibilidad de convertir tus sueños en realidad.

Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y lo llamarás destino.