Hábitos de ricos, Juan Diego Gómez, (Fragmentos)

Hábitos de ricos, el libro que te enseña educación financiera

Hábitos de ricos es un libro muy preciso, a la hora de hablar sobre éxito, sobre cambio y crecimiento personal; todo esto como requisito para lograr la riqueza.

Nada gana una persona con decir: quiero progresar financieramente, si sus hábitos, si lo que estudia; si lo que lee, si aquello en lo que participa, si las personas de las que se rodea, siguen siendo siempre los mismos.

Inclusive, si sus horas de sueño siguen siendo largas y plácidas esperando que su realidad cambie por sí sola como por arte de magia. Se puede afirmar que no hay diferencia alguna, entre una persona pobre; y una persona que quiera ser rica pero que no hace nada útil para lograrlo. 

El Universo nos evalúa todos los días, y mientras más determinación tenga usted, más méritos acumula; esa determinación, esas ganas, esa pasión que usted le imprima a su trabajo diario, es terreno fértil para que se cosechen buenos frutos. 

En cada momento de la vida, ese Universo toma una foto, en la que quedan registradas las condiciones exactas, en las que usted se encuentra; y depende de usted hacer que esa foto sea bonita y luzca como quiere verse.

Cada persona posee talentos

Todo ser humano tiene defectos, de eso no hay duda, pero a la par tiene un sinnúmero de habilidades y destrezas; que descubre en los momentos que parecen más difíciles, y que antes no creía posible poder desplegar; sin excepción.

Talentos tenemos todos, la diferencia la hace quien los descubre y los convierte en algo rentable. La mayoría de la gente subestima ese capital que tiene ahí latente y aprender a explotarlo es también educación financiera.

Nada cambiará hasta que modifiquemos nuestra realidad. La invitación es a que todos los días, hagamos algo que nos dé miedo; viajar, conocer nuevas personas, leer cosas distintas, todos los días correr riesgos; todos los días salir de esa zona de confort en la que nadie se hace grande.

Muchas palabras deben salir por completo de nuestro vocabulario

No se deje engañar por quienes se apegan a aquel viejo adagio; que sentencia que es apenas un “cuarto de hora de fama, o fortuna” que debe aprovechar. Cuando logra la abundancia y la riqueza, atraerá más si está apalancado en un “para qué” sólido, trascendente y con efectos duraderos. 

La abundancia será posible, solo cuando las palabras que usa en el día a día cambien; no las palabras con las que se comunica con el otro, sino también las palabras que se pronuncia a sí mismo; las que se dice todo el día, muchas de las cuales deberían pagar peaje y hoy no lo pagan. Es decir, muchas palabras deberían salir por completo de su vocabulario cotidiano; y de la forma como enuncia para sí mismo, mentalmente, y ante los demás, sus propósitos, proyectos, metas y deseos. 

La urgencia es clave. Si no las tiene o no las ha tenido, genéreselas. Es el camino para encontrar cuáles son genuinamente sus motivaciones y descubrir a qué vino a este mundo. 

El 10 por ciento de las personas se ganan el 90 por ciento del ingreso mundial; ahora bien, si en realidad desea estar dentro de esa minoría, a la cual es genuino aspirar, sométase a urgencias; es decir a extremos que lo inclinen a desarrollar sus talentos, trabajar en sus defectos, buscar ingresos nuevos o adicionales a los que ya tenga; genere las circunstancias que le aprieten en su vida, y lo alejen o saquen de la zona de confort; en la que no va a crecer como persona.

Las urgencias financieras ayudan a sacar tu potencial

Abocado a las urgencias, motivado por su “para qué” o motivación profunda, generará los hábitos financieros que marcarán el futuro de su patrimonio. De ahí que el “para qué” no pueda ser débil. Necesita transmitir pasión cuando hable de este a las personas y cuando se lo repita a sí mismo. 

Sin determinación o razón de ser en este mundo, no será rico nunca. Sin motivación ni urgencias que lo obliguen a buscar y generar ingresos, tampoco será rico. Y sin hábitos ni educación financiera, menos cumplirá su objetivo, no desarrollará criterio y seguirá invirtiendo en lo mismo de siempre. 

Ser rico implica desarrollar algo especial y extraordinario

Una de las razones por las cuales hay personas que son pobres y con seguridad seguirán siéndolo es que suman y suman horas mal utilizadas. Eso es la pobreza: una suma de horas mal utilizadas.

Cuando tenemos hábitos malos que no contribuyen al propósito que buscamos, sin duda, estamos haciendo un mal uso del tiempo. Incluso considero dormir más de seis horas como una actividad necesaria pero lamentable para atraer riqueza. 

Si ha detectado que necesita dinero, tiene que buscar cómo conseguirlo. Ahora pregúntese qué hábitos de su vida son consecuentes para nutrir ese incremento en el capital financiero o cuáles debería abandonar. 

Si el Universo le tomara una fotografía en este momento a su vida, ¿Cómo saldría esa foto? Piense qué cosas, personas, actitudes afean esa foto y cuáles considera que deberían aparecer la próxima vez que se capture ese momento. 

Ser rico implica desarrollar algo especial y extraordinario que lo diferencie de las demás personas. Algo único que lo distinga y que surge de una serie de cualidades y talentos maximizados por usted mismo. 

No se trata de ser diferente en apariencia o de manera superficial, sino de algo en lo más íntimo de su ser. Si usted es de las personas que cree que no tienen ningún talento, y que no puede inspirar a otros; seguro está equivocado, pues todos, sin excepción, contamos con la materia prima para siempre ser mejor de lo que somos.

El pensamiento y el lenguaje tienen mucho poder

Muchas personas afirman con total certeza, que ellos no tienen ningún talento especial que les dé la más remota posibilidad de volverse ricos. No es cierto, cada persona tiene un sinnúmero de talentos que desarrollar y monetizar, es decir, volver dinero. 

En esto último, está parte de la clave para generar ingresos, pero si de entrada alguien considera que no tiene talentos; o que no guarda en lo más profundo de su ser un diferenciador que lo hace único; está anulando, con su pensamiento, y con el lenguaje, la posibilidad de generar riqueza.

El pensamiento y el lenguaje, son las cosas más poderosas que tenemos para cambiar nuestra realidad de manera positiva; pero si no los manejamos bien se convierten en las armas más letales de nuestras aspiraciones y sueños. 

Hay quienes señalan que el obstáculo al que se enfrentan para lograr ser ricos; es que no nacieron en un contexto familiar privilegiado, para dedicarse a lo que les gusta en realidad.

Como se dice coloquialmente, “no nacieron en cuna de plata” y señalan a sus padres, su familia y su educación, como los factores que determinaron y los condenaron a ser pobres durante toda su vida. 

Hay que vencer los temores y complejos para lograr ser rico

Algunos dirán que no han logrado ser exitosos porque no son lo suficientemente altos, atractivos, flacos, sexys… lo que sea; porque carecen de cualquier cualidad que creen que les daría alguna ventaja sobre los demás. Son capaces de enumerar un rosario de excusas, como si fuera una espiral interminable; como un ciclo de pretextos de nunca acabar y que termina por anular de sus vidas el cambio y el progreso.

Es frecuente por ejemplo, que las mujeres en particular, sientan que su condición de género ya las ubica en un plano de desventaja; y por lo tanto, estén condenadas a no ser ricas o tan ricas como lo puede ser un hombre. Nada de esto es cierto, que solo se trata de conversaciones limitantes que tenemos adentro de nosotros mismos; y que todos, sin excepción, pueden crear las condiciones para ser ricos; es más, deben hacerlo, pero hay que vencer los temores y complejos que los frenan.

"Una persona que siempre esté refugiándose en los otros, escondiéndose,
sacando excusas o culpando a los demás por la mala fortuna que tenga en
la vida, jamás será rica o progresará".

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