El hombre que confundió a su mujer con un sombrero

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PDF. El hombre que confundió a su mujer con un sombrero

Fue Hipócrates quien introdujo el concepto histórico de enfermedad, la idea de que las enfermedades siguen un curso; desde sus primeros indicios a su clímax o crisis, y después a su desenlace fatal o feliz.

Para situar de nuevo en el centro al sujeto , hemos de profundizar en un historial clínico hasta hacerlo narración o cuento; sólo así tendremos un «quién» además de un «qué», un individuo real, un paciente, en relación con la enfermedad… en relación con el reconocimiento médico físico.

Quizás haya de haber, inevitablemente, un abismo, un abismo categorial, entre lo físico y lo psíquico; pero los estudios y los relatos, al pertenecer inseparablemente a ambos, sirven precisamente para salvar ese abismo; para llevarnos hasta la intersección misma de mecanismo y vida, a la relación entre los procesos fisiológicos y la biografía.

Por tanto los historiales clínicos de este libro se entroncan en una tradición antigua: la tradición decimonónica de que habla Luria; la tradición del primer historiador médico, Hipócrates; y esa tradición universal y prehistórica por la que los pacientes han explicado siempre su historia a los médicos.

La palabra favorita de la neurología es déficit, que indica un menoscabo o incapacidad de la función neurológica; pérdida del habla, pérdida del lenguaje, pérdida de la memoria, pérdida de la visión, pérdida de la destreza; pérdida de la identidad y un millar de carencias y pérdidas de funciones.

Tenemos para todas estas disfunciones, otro término favorito; palabras negativas de todo género: afonía, afemia, afasia, alexia, apraxia, agnosia, amnesia, ataxia; una palabra para cada función mental, o nerviosa específica, de la que los pacientes; por enfermedad, lesión o falta de desarrollo, pueden verse privados parcial o totalmente.

El estudio científico de la relación, entre el cerebro y la mente; comenzó en 1861, cuando Broca descubrió en Francia; que las dificultades en el uso significativo del habla; la afasia, seguían inevitablemente a una lesión, en una porción determinada del hemisferio izquierdo del cerebro.


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