El camino de la inteligencia

Existe en el mundo una gran corrupción y un gran desorden. La gente está muy alterada. Resulta peligroso pasear por las calles. Cuando hablamos de estar libres del miedo, queremos libertad exterior, libertad del caos, la anarquía o la dictadura. Pero nunca nos preguntamos si existe alguna clase de libertad interior: una libertad de la mente.

¿Es esa libertad real o teórica? Vemos al Estado como un impedimento a nuestra libertad. Los comunistas y otros sistemas totalitarios afirman que no existe eso que se entiende como libertad; el estado, el gobierno, constituyen la única autoridad; y suprimen cualquier forma de libertad.

Entonces, ¿qué tipo de libertad queremos? ¿La que esta fuera, o la que está dentro de nosotros? Cuando hablamos acerca de libertad, ¿nos estamos refiriendo a la libertad de poder escoger entre una u otra forma de gobierno, aquí y allí, entre la libertad interior o exterior?

El cerebro está ocupado, se encuentra activo. Cuando ese cerebro deje de estarlo, se irá agotando y es la máquina la que va a funcionar. Es posible que nos volvamos zombis, que perdamos nuestra extraordinaria capacidad de introspección, o nos volvamos intelectualmente superficiales, yendo en busca de diversión.

Los programas de TV dedican cada vez mayor tiempo a los deportes, especialmente en Europa. ¿Es ése, entonces, el futuro del hombre? Su futuro puede depender también de la bomba atómica.

En Oriente, en India, la guerra puede parecer algo muy lejano, pero si usted vive en Europa advertirá una gran preocupación acerca de la bomba, la guerra está muy cerca allí. Por lo tanto, tenemos dos amenazas: la guerra y la computadora. ¿Cual es, por tanto, el futuro del hombre?…