Inspiración espiritual, El anhelo del corazón, PDF, Fénelon

Dios nunca te hace sufrir innecesariamente. Con tu sufrir Él tiene la intención de sanarte purificarte. La mano de Dios te hiere lo menos posible.

La ansiedad trae sufrimiento. A veces sencillamente no estás dispuesto a sufrir, y acabas resistiéndote a la obra de Dios. Si pones a un lado todos tus deseos inquietos y tu ansiedad,experimentarás la paz y libertad que Dios da a Sus hijos. El yugo que da Dios es fácil de llevar si lo aceptas sin tratar de escapar. Haces que la vida te sea más dolorosa cuando resistes a Dios en lo más mínimo.

Sueles regatear con Dios para poner un límite a tu sufrimiento. El propio capricho interior que hace necesaria la obra de la cruz en tu vida es el mismo que intenta empujar la cruz a un lado.Dios tiene que empezar contigo desde cero cada vez que le echas a un lado.

Puedes oír interminables sermones sobre una vida perfecta. Puedes saber todo lo que se predica sobre el tema y aún estar más lejos de la perfección que nunca. Tu meta primordial habría de ser hacer oídos sordos al yo, mientras se escucha a Dios en silencio. Deberías renunciar a71tu orgullo y entregarte a lo que agrade a Dios.Habla poco y haz mucho, sin preocuparte de si te han visto o no…

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