Aprovecha tu gran potencial, El alma del liderazgo, PDF

De acuerdo con la vieja definición, el liderazgo es atributo de pocas personas. En un grupo, la persona elegida para liderar puede ser el más popular, el más confiado o el más desalmado.

Con estos parámetros, no todos pueden ser líderes. Cuando los fuertes o los desalmados se apropian del escenario mundial, somos dirigidos por reyes y generales, autócratas y dictadores, por primeros ministros y presidentes hambrientos de poder.

La historia trafica con la confección de mitos, basados en el carisma personal, que procura evocar un aura de destino. Pero esas medidas del liderazgo son fallidas. Ninguno de los atributos mencionados indica que un líder efectivamente mejorará la vida de quienes lo siguen.

Las probabilidades de que un liderazgo tal derive en miseria, conflicto y opresión, son bastante altas. Las viejas definiciones de liderazgo exaltan el poder y el uso del poder siempre ha estado directamente relacionado con el abuso de sí mismo.

Debido a que los líderes han llegado a ser completamente impredecibles, y dado que muy pocos grandes líderes han surgido de las filas de aquellos que han arrebatado el poder, se nos ha hecho creer que quizá existe una mano invisible dirigiendo las cosas, seleccionando qué líder será en verdad grande.

Pero estamos ante más manipulación. Las características que conforman a los líderes inspirados no necesitan estar rodeadas de misterio. De hecho, son premisas simples: los grandes líderes son aquellos que responden a sus propias necesidades y a las necesidades de los demás desde niveles más altos del espíritu con visión, creatividad y un sentido de unidad con las personas a quienes lideran.

El único requisito para ser un gran líder es escuchar a tu guía interior

Tú puedes ser este tipo de líder. El camino está abierto para ti. El único requisito es escuchar a tu guía interior. Una vez que transites por este camino estarás en vías de convertirte en un visionario exitoso. Un visionario exitoso hace que su propia visión se manifieste en el mundo. Las semillas invisibles plantadas en el silencio de nuestra conciencia, se vuelven realidades.

El liderazgo es un viaje en constante evolución. Las curvas y demás características de este camino que se extiende ante ti son impredecibles.

Lo que debes mirar y escuchar. Debes realizar esto con tus sentidos, como lo hace un observador neutral que nada juzga por adelantado. Hazlo con tu corazón, obedeciendo los más genuinos sentimientos. Finalmente, mira y escucha con el alma, respondiendo a la visión y a los hondos propósitos que el alma te provee. Integrar lazos emocionales.

Liderar desde el alma significa ir más allá del melodrama de la vida en su modalidad de crisis. Se necesita reconocer y eliminar las emociones tóxicas para poder entender con claridad tus necesidades específicas y las de los demás.

El líder debe estar siempre orientado a entrar en acción

Desarrollar la conciencia. Esto significa estar consciente de las preguntas que subyacen a cada reto: ¿Quién soy? ¿Qué quiero? ¿Qué se necesita en esta situación? Un líder debe hacerse estas preguntas para alentar a que su equipo se las formule también.

Empezar a actuar. Un líder debe estar orientado a entrar en acción. Haga lo que haga, debe servir como modelo, haciéndose responsable por las promesas que ha hecho. Esto requiere de persistencia y tenacidad, pero también se requiere la habilidad de ver cualquier situación con flexibilidad y humor.

Recurrir al empoderamiento. El poder del alma proviene de la conciencia que responde a la retroalimentación, pero manteniéndose independiente de la buena o mala opinión de los demás. El ejercicio del poder no debe ser egoísta. Eleva el estatus del líder y del equipo simultáneamente.

Ejercer la responsabilidad. El liderazgo responsable consiste en elegir riesgos planeados y no riesgos innecesarios. Se debe predicar con el ejemplo, tener integridad y vivir conforme a los propios valores. Desde la perspectiva del alma, la mayor responsabilidad de un líder es conducir al grupo por el camino de la conciencia más elevada.

Sincronía. Este es un misterioso elemento de un nivel subyacente de la conciencia universal. Todos los grandes líderes lo utilizan. La sincronía es la habilidad de crear buena suerte y encontrar apoyo invisible que nos conduzca más allá de los resultados previstos, hasta un plano superior. En términos espirituales, la sincronía es la habilidad más importante para relacionar cualquier necesidad con una respuesta proveniente del alma.

Nuestras almas ofrecen la más alta inspiración en cada momento

En la realidad más profunda del alma, una familia en problemas, una compañía sin visión, o una nación que lucha por llegar a un nuevo nivel de libertad, necesitan responder a necesidades e impulsos ocultos, espirituales. Cuando esto es comprendido, innumerables líderes pueden surgir para acceder a los más altos niveles de grandeza.

El liderazgo inspirado se establece en el ser, en donde no es necesario adoptar una estrategia para llegar a la cima. Al desarrollar tu potencial de grandeza, desarrollas también este potencial en los demás. Naturalmente, acudirán a ti para obtener guía y
liderazgo al avanzar, y un buen día ellos serán capaces de proveer liderazgo iluminado a otros.

Nuestras almas ofrecen la más alta inspiración en cada momento. Con nuestra mente también podemos ver el caos, pero el alma sabe que existe un orden subyacente y trata de encontrarlo. Hasta que nos procuremos la sabia quietud del alma, seguiremos cayendo en viejos hábitos y obteniendo respuestas inadecuadas ante los nuevos retos.

Seguiremos inmersos en luchas sin sentido y en la confusión. Pero cuando comprendamos la forma de actuar del alma y nos apoyemos en ella, alguien surgirá para abrirnos paso en medio de la niebla.

Las mejores cualidades que puedes tener cuando empieces tu carrera son la pasión, los valores y la dedicación a un propósito. Con estos elementos se forja una visión. Cuando hablas con los líderes más inspiradores, los que yo llamo visionarios exitosos, resulta que todos comenzaron con pasión y con una visión del panorama general. Agregaron dedicación a un profundo sentimiento de propósito. Se rigieron por valores esenciales que no estaban dispuestos a negociar. Para poder hallar grandeza en ti, debes concentrarte primero en estos elementos.

Se puede comenzar de cero y llegar a ser un gran líder

A lo largo de los años, los investigadores han tratado de encontrar razones externas que justifiquen a los líderes exitosos. Con base en estas investigaciones, podría tenerse la impresión de que nacer en la riqueza, ir a las mejores escuelas, asociarse con otras personas exitosas y tener resultados muy altos en las pruebas de inteligencia, bastaría para más o menos garantizar el que una persona se convierta en líder.

Pero todos sabemos que se puede comenzar de cero y llegar a ser un gran líder; también se puede comenzar con gran cantidad de ventajas y lograr poco o nada de valor. Las ventajas externas ayudan a arrancar a cualquiera, pero no son garantía de éxito.

El líder es responsable por tener una visión, misma que debe ser lo suficientemente clara como para guiar e inspirar a otros. Una vez articulada la visión, el líder debe ser capaz de manifestarla. Las ideas más grandes no son otra cosa que ilusiones hasta que son forzadas a convertirse en realidad.

Ninguna visión es creada en el vacío, sino que surgen de la situación que se presenta en un momento dado. Esta situación puede consistir en una crisis o en un proyecto de rutina, en un problema gerencial o en una emergencia financiera; puede provenir de cualquier cosa que requiera de un líder que ofrezca guía, que valore la situación al mirar y escuchar al nivel más profundo que le sea posible.

Por lo regular, quienes desempeñan esta tarea son los padres, los entrenadores deportivos, los mentores y consejeros, los administradores y directores. Siempre que se te pida guía, enseñanza, mando, motivación, inspiración o planeación, la oportunidad está llamando a la puerta.

El secreto del gran liderazgo reside en estar en contacto con el alma

El secreto del gran liderazgo reside en estar en contacto con el alma. Todos somos capaces de seguir el camino que une el cuerpo, la mente, el corazón y el alma. Al hacer la conexión del alma, el verdadero propósito de tu vida se convertirá en la base de todo lo que haces. Los líderes existen para dar parte de sí mismos, y solo puedes dar aquello que posees.

El alma, es decir, la esencia de tu ser verdadero es el lugar en que encontrarás revelación, creatividad, imaginación e inteligencia profunda. Cuando sabes qué sucede en lo más íntimo de tu ser, aquello que tienes para dar se vuelve infinito.

Un líder no puede cometer el error de tratar de ponerse por encima de las necesidades básicas antes de sentir que esas necesidades han sido satisfechas.

Necesita involucrarse en la situación experiencia práctica para leerla correctamente. La gente no usa letreros que describan sus necesidades más bien nos encontramos con lo opuesto. El quejumbroso crónico puede tener en realidad miedo de perder su trabajo; necesita seguridad. El crítico abierto de las nuevas ideas puede sentirse marginado; necesita sentido de pertenencia.

Aunque ya hemos mencionado los grupos que funcionan en el trabajo los equipos de proyecto, la oficina en que trabajas, el grupo gerencial al que perteneces estas necesidades son universales, de manera que pueden aplicarse a cualquier situación.

El grupo puede ser tu familia, una organización de voluntariado y una tropa de boy scouts. Para ser el alma del grupo, un líder debe percibir correctamente lo que sus miembros necesitan y luego llevar a la acción sus percepciones.

Deepak Chopra.

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