Desactivando el desánimo en 3…2…1

Desactivando el desánimo, técnicas para desactivar el desanimo en 3, 2, 1

El objetivo nuestro debe ser el de triunfar, si nos vamos a desmotivar; diremos no, y estaremos desactivando el desanimo en 3, 2, 1. No vamos a sentirnos perdedores, recuerda, tienes el poder de transformar lo negativo a positivo.

Diferentes cabezas son un mundo, y los motivos de desánimo pueden ser diversos dependiendo el grado de importancia que represente, lo que desencadena sentimientos contrarios, tristeza, depresión entre otros elementos negativos. Por tal razón, es necesario desactivar esta reacción antes de que sea tarde y perjudique nuestro bienestar en todas las áreas. 

Todos lidiamos con el desánimo en algún momento de la vida. Es parte de lo que enriquece la experiencia humana: los altibajos. Si no experimentamos los mínimos, no apreciaríamos los máximos. Si el mundo fuese perfecto, entonces ¿cómo aprender de lo que nos rodea? 

El desánimo, la decepción, el fracaso y los contratiempos son cosas que pueden ayudarnos si mantenemos una mentalidad empoderadora. La clave de la vida es aprender de estas experiencias y minimizar la cantidad de tiempo que nos permitimos permanecer desanimados. Entonces, la próxima vez que comience a sentirse desanimado, puede desactivarlo de la siguiente forma ¡tome nota!

¿Cómo desactivar el desánimo?

Existen diferentes maneras de desactivar el desánimo, poner a valer tus capacidades y entender que no todas las cosas pueden resultar como las esperamos, pues hay otras soluciones para levantarse recordando que todo es cuestión de actitud por encima de la dificultad. Ten presente las siguientes alternativas para que en 3…2…1 respondas en el acto ante la más leve señal. ¡No permitas que tu sentir te tape el sol!

1. Mire a largo plazo

El desánimo generalmente ocurre cuando nuestras expectativas (lo que creemos que debería suceder) no se alinean con la realidad (lo que realmente sucede). En muchos casos, las perspectivas no son realistas, y esto a menudo tiene que ver con cuánto tiempo pensamos que deben ocurrir las cosas. 

Si miramos a más largo plazo y relajamos un poco nuestras expectativas, realmente puede ayudar a disminuir el desánimo. La realidad es que la mayoría de las cosas que valen la pena requieren mucho esfuerzo y tiempo. ¡Sé paciente! Existen detalles que pueden cambiar, pero no por eso deja de perder un satisfactorio resultado. 

2. No existe el fracaso, solo hay educación

Cuando sentimos que hemos fallado, a menudo sigue el desánimo. Sin embargo, el fracaso no existe realmente, excepto por el significado que le demos. Si no obtenemos el resultado esperado, solo hay que emprender una nueva acción. Podemos elegir, en lugar de insistir en las fallas, verlo desde la enseñanza como bueno. 

Cuando lo vemos así, nos damos cuenta de que el fracaso no es malo o algo que deba evitarse. Es simplemente retroalimentación. Es formarnos,  educarnos. Al meditar de esta manera, aliviamos el desánimo. Recordar que las experiencias nos forman, fortalecen debilidades y enseñan a mejorar el transitar para una próxima oportunidad, no es el fin del camino, sino un nuevo comienzo más repotenciado.

3. Mantente fiel a tu visión

Si nos sentimos desanimados, piense en su visión más anhelada. Analice en lo que queremos crear en nuestra vida. Míralo con claridad. Piense cómo sería si la imagen se hiciera realidad. ¿Qué significaría esto para nosotros? Una vez que lo vea y sienta, también apreciará empoderarse y el desánimo se disipará.

Esto va más allá de una ilusión, al contrario, es una fuerte convicción y confianza en nuestras capacidades para lograrlo. Muchos célebres científicos, escritores e historiadores han logrado proezas con poco, para finalmente ser reconocidos porque confiaron en su visión, ahora bien, tú puedes hacer lo mismo y no perder el enfoque, solo mejorar el lente y seguir hacia adelante.

4. No se compare con nadie

Una forma segura y 100% garantizada de desanimarse es enfocarse en otras personas de una manera comparativa. He aquí por qué: generalmente vemos sus victorias, éxitos y fortalezas, lo que tienen y lo que nosotros no. Cuando hacemos esto, nos desanimamos y sentimos lástima personal. 

Sin embargo, no vemos tan fácilmente sus luchas, miedos, reveses y fracasos. Así que no lo hagas. No es empoderado. No compare. Estamos en un camino único. Es genial estar inspirado por otro, pero si al escuchar la historia de otro, sentimos que somos menores, entonces tenemos que enfocarnos en nuestro propio camino.

5. Separarnos de las recompensas

Si nuestra única motivación para hacer algo es la recompensa que podríamos obtener de la acción, entonces nos estamos preparando para el desánimo. El proceder debe ser su propia satisfacción personal al verlo una realidad. 

Cuando no necesitamos urgente el elogio de otra persona por hacer algo, entonces somos verdaderamente libres para concentrarnos en la tarea y hacerlo grandioso. De esta forma la frustración será nula, el crecimiento verdadero y el bienestar completamente factible.

6. Cambie el método personal

¿Qué método tenemos para ser felices o para que nos sintamos exitosos? ¿Está bajo nuestro control? Si no es así, entonces podríamos estar preparándonos para el fracaso. Por reglas se refiere al conjunto de circunstancias que deben darse para sentir que estamos realizados. 

Por ejemplo, si tengo una regla que dice que algo tiene que suceder para lograr éxito, ¿Qué pasa si nunca lo alcanzo? O peor aún, ¿significa que no me sentiré exitoso hasta que lo alcance? Esa es una forma triste de vivir. Tenemos que crear parámetros que nos sirvan, bajo nuestro control y hasta compatible con nuestra capacidad, porque tu talento va más allá de la realidad.

7. Considere con quién estamos pasando el tiempo

Las personas con las que vivimos la mayor parte del tiempo pueden ser un factor importante que contribuya al desánimo. Esto puede ser muy difícil, especialmente si son familiares y seres queridos. Tenemos una tendencia a convertirnos con quienes nos asociamos con más frecuencia, y si la compañía es negativa, podemos ser influenciados para ver la vida a través de un lente similar. 

Entonces, ¿qué podemos hacer? No es alejarse de los seres queridos, es simplemente expandir nuestra red social. Únase a un grupo de compañeros que sea positivo. Empezar a rodearnos de personas optimistas. Con el tiempo comenzaremos a tomar su mentalidad y esto ayudará con cualquier sentimiento de desánimo que podamos tener.

8. Salga, muévase y respire

El aire fresco y el sol pueden tener un efecto asombroso en nuestros sentimientos. A veces, cuando nos sentimos deprimidos, todo lo que tenemos que hacer es simplemente salir y respirar. El movimiento y el ejercicio también son una forma fantástica de sentirse mejor. 

El movimiento puede generar emociones positivas. Entonces, si comenzamos a sentirnos deprimidos, respiramos profundamente, salimos, sentimos el aire fresco, dejamos que el sol nos pegue en la cara, salgamos a caminar, a andar en bicicleta, a nadar, a correr, lo que sea. Nos sentiremos mejor si hacemos esto.

9. Haz un mapa mental

Un mapa mental es un ejercicio simple y empoderado que puede ayudar a desencadenar nuestra creatividad y también sacarnos del desánimo. En una hoja de papel en blanco escriba qué es lo que quiere (nuestro objetivo). 

Luego, mapee las ideas que nos llevarán allí. Utilice flechas que se originen en nuestro objetivo y señale las diversas acciones que podría realizar. Dedique una buena hora a esta actividad. Una vez que hayamos terminado, tendremos el plan de acción. El trabajo romperá las cadenas del desánimo mejor que cualquier otra cosa.

10. Busque a alguien a quien podamos ayudar

Esta es una excelente manera de aliviar el desánimo. Ve a buscar a alguien que necesite ayuda y luego ayúdalo. Realmente es así de simple. Cuando servimos a los demás, nos esforzamos por ayudar a otras personas necesitadas y nos sentimos mejor. 

Es imposible desanimarse cuando estamos dando todos nuestros esfuerzos en nombre de otro. El desánimo es un síntoma realmente impulsado por uno mismo, por eso nos sentimos mal. Sin embargo, al dejar de pensar así, es posible lograr una mejoría. 

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