Pobreza y riqueza, Paz y prosperidad

Hallé una Ley, la Ley del Amor; una Vida, la Vida de conformidad con esa Ley; una Verdad, la verdad de una mente conquistada y un corazón callado y obediente.

Y soñé con escribir un libro que ayudara a hombres y mujeres, ya fueran ricos o pobres, ilustrados o iletrados, mundanos o místicos, a encontrar dentro de ellos mismos la fuente de todo el éxito, toda la felicidad, todos los logros, toda la verdad.

Miré al mundo alrededor, y vi que estaba ensombrecido por pena y arrasado por los fieros fuegos del sufrimiento. Y busqué la causa. Miré alrededor, sin hallarla; la busqué en libros, sin hallarla; la busqué dentro de mí y encontré la causa y la naturaleza mía de esa causa. Miré de nuevo, ahora más profundamente, y hallé el remedio.

El sueño permaneció conmigo, y por fin tomó sustancia, y ahora lo envío hacia el mundo en su misión de sanar y bendecir, sabiendo que no puede sino llegar a los hogares y corazones de aquellos que están listos para recibirlo.

James Allen.