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Tener éxito significa muchas cosas maravillosas, positivas.

Éxito significa prosperidad personal: un hogar atrayente, vacaciones, viajes, cosas nuevas, seguridad financiera, dar a sus hijos las máximas ventajas.

También éxito significa ganar admiración, liderato, ser visto con respeto por la gente en su vida social y de negocios. Éxito significa libertad; liberarse de preocupaciones, temores, frustraciones y fracasos. 

Éxito significa autorespeto, encontrar continuamente más satisfacción y felicidad en la vida, la posibilidad de hacer más por aquellos que dependen de usted. Éxito significa triunfo. 

¡El éxito realización es la meta de la vida! Todo ser humano desea el éxito. Todo el mundo aspira a lo mejor que puede ofrecerle la vida. Nadie goza en arrastrarse, viviendo en la mediocridad.

La Santa Biblia que establece que la fe puede mover montañas.

Ninguna persona gusta de sentirse segunda clase y verse forzada a seguir esta dirección. Algo de la más práctica edificación del éxito se encuentra en la cita de la Biblia que establece que la fe puede mover montañas. 

Crea, crea realmente que usted puede mover las montañas y podrá. No mucha gente cree que puede mover montañas. Así, como resultado, no mucha gente lo hace. 

En alguna ocasión, probablemente, habrá usted oído decir algo parecido a esto: “Es insensato pensar que se pueda mover una montaña de su sitio, diciendo simplemente. Eso es sencillamente imposible’. 

La gente que piensa de esta manera mantiene una creencia confusa del optimismo a ultranza. Y es bastante verdad que usted no puede desear que se desplace una montaña. Usted no puede desearse a sí mismo dentro de una posición ejecutiva. 

Tampoco puede desearse a sí mismo en una casa de cinco dormitorios, tres cuartos de baño o con el más alto soporte de ingresos. No puede desear para sí, pero usted puede mover una montaña con la creencia. Usted puede ganar el éxito creyendo que puede ganarlo. 

Cúrese de la La excusitis

Cuanto más piense usted mismo en el éxito, eso es lo que estudiará, la gente. Usted estudiará a la gente con mucho cuidado para descubrir y luego aplicar los principios del éxito como recompensa a su vida. 

Y usted desea comenzar en seguida. Profundice en su estudio de la gente, y descubrirá que la gente infortunada sufre la enfermedad de una mente con el pensamiento amortiguado. Nosotros llamamos a esta enfermedad excusitis. 

Cada fracaso mantiene esta enfermedad en su forma avanzada. Y el mayor promedio de personas tiene por lo menos un leve trasunto de ella. 

Usted descubrirá que la excusitis explica la diferencia entre la persona que se va situando y el sujeto que escuetamente mantiene su propia situación. Encontrará que cuanto más afortunado es el individuo menos inclinado es a proferir excusas. Más el sujeto que no ha ido nunca a ninguna parte y no tiene ningún plan a desarrollar en lugar alguno siempre tiene un arsenal de razones para explicar por qué. 

Las personas de mediocres realizaciones son para explicar por qué no tienen, por qué no hacen, por qué no pueden y por qué no son. 

Estudie las vidas de las personas afortunadas y descubrirá esto; todas las excusas aducidas por los sujetos mediocres podrían serlo pero no lo son por las personas prósperas. 

Como cualquier enfermedad, la excusitis empeora si no se la trata convenientemente. Una víctima de esta enfermedad del pensamiento atraviesa este proceso mental: “No lo estoy haciendo tan bien como debiera.

Los pensamientos positivos o negativos se fortalecen con la repetición constante

¿Qué puedo alegar en concepto de coartada que me ayude a salvar las apariencias? Permítaseme ver: ¿falta de salud?, ¿carencia de educación?, ¿demasiado viejo?, ¿demasiado joven?, ¿mala suerte? ¿Infortunio personal?, ¿esposa?, ¿el camino que mi familia quiso imponerme?”

Una vez la víctima de esta dolencia del fracaso ha seleccionado una buena “excusa’ se apega a ella. A continuación confía en ella para explicarse a sí mismo y a los demás por qué no está saliendo adelante. Y cada vez que la víctima formula la excusa, la excusa llega a verse embebida más profundamente dentro de su subconsciente. 

Los pensamientos, positivos o negativos, se fortalecen más a medida que se ven fertilizados con la repetición constante. En principio la víctima de la excusitis reconoce que su coartada es más o menos una mentira. Pero cuanto con mayor frecuencia la repite, llega a ser mayor el convencimiento de que es completamente verdadera, que la coartada es la razón real para que no haya tenido el éxito que debía tener. 

Aumente su confianza y venza el miedo

Los amigos piensan bien cuando dicen: “es solamente su imaginación. No se preocupe. No hay nada qué temer”. Pero usted y yo sabemos que esta clase de medicina contra el miedo nunca opera realmente. 

Tales cañoneos de observaciones pueden darnos un alivio contra el miedo por espacio de pocos minutos, tal vez inclusive unas horas. Mas él “solamente existe en su imaginación” como tratamiento no construye en realidad confianza ni cura el miedo. 

Sí, el miedo es real. Y debemos conocer que existe antes de que podamos conquistarlo. La mayoría del temor es hoy psicológico. Preocupación, tensión, aturdimiento, pánico, nacen todos de una imaginación mal dirigida, negativa. 

Pero conocer simplemente el terreno que cría el miedo no cura el miedo. Si un médico descubre que usted padece una infección en alguna parte de su cuerpo, no se detiene ahí. Procede mediante un tratamiento para curar la infección. 

El antiguo “ello está -tan sólo- en el tratamiento de su mente” supone que el temor no existe. Pero sí existe. El temor es real. Es el enemigo número uno del éxito. 

Tener miedo impide a la gente que capitalice una oportunidad, echa abajo la vitalidad física; el miedo hace realmente enfermos a los individuos, causa dificultades orgánicas, acorta la existencia; el miedo le cierra la boca cuando usted desea hablar. También el miedo causa incertidumbre, carencia de confianza explica por qué todavía padecemos depresiones económicas. 

El miedo es una forma de infección psicológica

La explicación del por qué millones de personas realizan poco y gozan poco, es que tuvieron miedo. En verdad el temor es una fuerza poderosa. En una turma u otra el temor priva a las gentes de obtener lo que desean para la vida. 

El miedo de todas clases y volúmenes es una forma de infección psicológica. Podemos curar una infección mental del mismo modo que curamos una del cuerpo, con tratamientos específicos probados. 

Sin embargo, como parte de su pre tratamiento de preparación debe entender usted que: toda confianza es adquirida, desarrollada. Nadie nace con confianza. 

Las personas que usted conoce que irradian confianza, que han vencido la preocupación, que se hallan a sus anchas en todas partes y en todo tiempo, adquirieron su confianza poquito a poco.

Aprenda a alimentar su mente

Su mente es un mecanismo maravilloso, cuando su mente trabaja en un sentido, le puede llevar adelante a un éxito destacado. Pero la misma mente operando de diferente manera puede producir una quiebra total. 

La mente es el instrumento más delicado y sensitivo de toda creación. Vamos a ver ahora lo que hace a la mente pensar del modo que lo hace. 

Millones de personas son conscientes de su régimen alimenticio. Somos una nación contando calorías. Gastamos millones de dólares en vitaminas, minerales y otros complementos dietéticos. 

Mediante investigaciones de la nutrición, hemos aprendido que el cuerpo refleja la dieta que lo alimenta. Aguante físico, resistencia a la enfermedad, volumen del cuerpo, inclusive el tiempo que vivimos, todo se halla estrechamente relacionado con lo que comemos.

El alimento de la mente no viene en envoltorios

El cuerpo es lo que el cuerpo es alimentado. Del mismo modo la mente es lo que la mente es alimentada. El alimento de la mente, desde luego, no viene en envoltorios ni lo puede usted comprar en la tienda. 

El alimento de la mente es lo que le rodea todas las innumerables cosas que influyen en su pensamiento consciente y subconsciente. 

La clase de alimento que la mente consume determina nuestros hábitos, actitudes, personalidad. Cada uno de nosotros hereda una cierta capacidad de desarrollo. 

Pero cuánto de esta capacidad hemos desarrollado y el camino por el cual la hemos desarrollado depende de la clase de alimento mental con que hemos sido alimentados.

La mente refleja lo que su ambiente la nutre, tan seguramente como el cuerpo refleja el alimento que usted consume. 

La actitud es su gran aliada

Cómo pensamos se manifiesta a través de cómo actuamos. Las actitudes son espejos de la mente. Reflejan el pensamiento. Usted puede leer la mente del compañero que está sentado en su escritorio. Percibe, observando sus expresiones y modismos, cómo se siente en relación con su trabajo. 

Puede leer las mentes de los vendedores, estudiantes, maridos y esposas; no solamente puede, lo hace. Los actores expertos aquellos demandados por el cine y la televisión año tras año en cierto sentido no son actores del todo. 

No desempeñan sus papeles. En lugar de ello pierden su propia identidad y realmente piensan y sienten como el personaje desempeñado. Lo han conseguido. 

De otro modo parecerían falsos y su fama podría hundirse. Las actitudes hacen más que exteriorizarse. También suenan. 

Una secretaria hace más que identificar una oficina cuando dice: “Buenos días, oficina del señor Shoemaker”. En seis palabras justas, una secretaria dice: Me agradan ustedes. Estoy contenta de que me manden. Pienso que son ustedes importantes. Me encanta mi empleo. 

Pero otra secretaria diciendo exactamente las mismas palabras pueden significar: Ustedes me molestan. Deseo que no me manden nada. Estoy fastidiada con mi oficio y no me agrada la gente que me molesta.