Muchas de las argumentaciones de este libro tratan de los sesgos de intuición. Sin embargo, que el centro de esas argumentaciones sea el error no menoscaba la inteligencia humana. Más que la atención a las enfermedades en los textos médicos niega la salud.

La mayoría de nosotros estamos sanos la mayor parte del tiempo. La mayoría de nuestros juicios y acciones son apropiados la mayor parte del tiempo. Cuando conducimos nuestras vidas, normalmente nos dejamos guiar por impresiones; y sentimientos, y la confianza que tenemos en nuestras creencias y preferencias intuitivas. normalmente está justificada, pero no siempre.

Con frecuencia estamos seguros de nosotros mismos cuando nos equivocamos, y es más probable que un observador objetivo detecte nuestros errores antes que nosotros mismos.

Los historiadores de la ciencia han observado a menudo que, durante un tiempo, los especialistas en una disciplina determinada; tienden a compartir suposiciones básicas, sobre su objeto de estudio.

Los científicos sociales no son una excepción; también ellos se fundan en una concepción de la naturaleza humana. Que dota de una base de sustentación, a la mayoría de las discusiones sobre, comportamientos específicos que rara vez es cuestionada.

Los científicos sociales de la década de 1970 aceptaban generalmente dos ideas acerca de la naturaleza humana. La primera era que la gente es generalmente racional, y su pensamiento normalmente sano. Y la segunda, que emociones como el miedo, el afecto y el odio; explican la mayoría de las situaciones en las que la gente se aleja de la racionalidad…