Todos los seres humanos tenemos sueños. Todas las personas sabemos en el interior de nuestro corazón que tenemos aspiraciones y anhelos, que si se realizan, nos harían sentirnos como si nuestra vida tuviese un verdadero sentido.

El problema es que la mayor parte de las personas, en un momento determinado, tienen la sensación de que esos sueños que un día tuvieron han desaparecido. ¿Porqué sucede esto? ¿Qué ha pasado para que todas esas personas abandonen en el camino de lograr sus mayores aspiraciones?

Muchas de estas personas se mantienen autoengañados, tratando de no pensar en que han dejado morir sus sueños. Es más fácil ponerse justificaciones mentales para no hacer algo, que tener el coraje de reconocer que esos sueños todavía laten en nuestro interior, y tener el valor necesario para hacer que vuelvan a florecer.

La vida es demasiado corta para desperdiciarla. Tome conciencia de que este es su momento, su día, su generación… de que esta es la vida,… y está pasando. ¿A qué está esperando?

¿Le gustaría llegar al final de su vida frustrado por no haber desatado todo su máximo potencial cuando podía haberlo hecho? ¿Quiere conformarse con vivir una vida mediocre y gris cuando tiene el potencial de hacer realidad sus mayores sueños?

Puede que ahora esté pensado “Solo estoy esperando a que llegue el momento adecuado para hacerlo”. Le garantizo que ese momento nunca llegará si no comienza a tomar acción de inmediato en pos de sus sueños. Recuerde siempre que “Un día de estos no es ninguno de estos días”. No existe en el calendario, y por lo tanto nunca llegará.

El mejor momento para comenzar es AHORA. Este mismo instante, esta milésima de segundo, es el momento ideal para comenzar. Ahora está usted vivo, respira, tiene energía… Esa es la magia de la vida.

Cuando una persona está viva ha de tomar conciencia de que cada instante, a pesar de lo mal que le puedan ir las cosas, es una nueva oportunidad de comenzar de nuevo y crear la vida de sus mayores sueños.

Jose Maria Vicedo.