Hay que empezar por reconocer que el sentido que encontramos en las personas, objetos y en nuestras circunstancias es subjetivo. Las cosas no tienen un significado intrínseco.

Tanto el comportamiento funcional como el disfuncional resultan de las decisiones que la gente hace basada en significados creados. Esto también quiere decir que tenemos el poder de alterar nuestras percepciones, corregir las que nos hunden y mejorar las que nos ayudan.

Tu visión de la vida se entrelaza de manera profunda con tu tendencia al éxito. Las personas engreídas y miserables pueden triunfar y seguir siendo miserables. Eso no es éxito.

El éxito es hacer lo que amas y ser feliz por eso.Para aprender cómo obtener un mejor manejo de tus percepciones, emociones y comportamiento, es útil revisar cómo piensas.

La mente es más astuta de lo que pensamos y siempre está jugando con
nuestros egos para sabotear nuestras mejores intenciones. Así es la condición humana. La buena noticia es que, si lo decidimos, podemos ser conscientes en controlar nuestras intenciones para crear hábitos que mejoren nuestras vidas.

Bernard Roth.

Basado en el legendario curso que Bernard Roth ha enseñado en la Universidad de Stanford durante varias décadas, El hábito del logro emplea las notables ideas que se derivan del pensamiento de diseño para que descubras el poder innato que tienes para cambiar tu vida para mejor. Al librarte de los problemas que se interponen en el camino para alcanzar tu máximo potencial, ganarás la confianza necesaria para por fin realizar esas cosas que siempre has querido hacer.