Si usted desea tener éxito o afectar positiva mente a nuestro mundo, necesita ser una persona influyente. Sin la influencia, no hay éxito. Por ejemplo, si es un vendedor que desea vender más productos, necesita poder influir a sus clientes.

Si es gerente, su éxito depende de la habilidad para influir a sus empleados. Si es entrenador, solo puede organizar un equipo ganador influyendo en sus jugadores. Si desea criar una familia fuerte y saludable, tiene que influir a sus niños de manera positiva. No importa cuáles sean sus metas en la vida, puede ser más efectivo, y su contribución puede ser más duradera si aprende a convertirse en una persona influyente.

El nivel más alto de influencia que usted puede tener en las vidas ajenas es el de multiplicación. Como multiplicador de su influencia, puede ayudar a las personas a quienes influye a convertirse en influyentes positivos en las vidas de otros y legar no solo lo que recibieron de parte suya, sino también lo que aprendieron y cosecharon por cuenta propia.

Pese a lo importante que es la integridad para el éxito de su negocio, es mucho más crítica si desea convertirse en alguien influyente. Es el fundamento sobre el que se construyen muchas otras cualidades, como el respeto, la dignidad, y la confianza. Si la base de la integridad es débil o es principalmente defectuosa, ser una persona influyente se convierte en algo imposible.