Se recomienda ser muy disciplinado a la hora de entrar a estudiar este libro, leer una ley por día, para de esta forma ir asimilando, y meditando sobre la instrucción de dicha ley.

Estás 48 leyes son eternas y definitivas, y en ellas se encuentran las claves tres mil años de historia del poder.

Un libro amoral, despiadado e instructivo en el que el lector encontrará consejos para alcanzar el poder, armarse contra él o vigilarlo de cerca.

La sensación de no tener poder sobre las personas y los hechos suele resultarnos insoportable: cuando nos sentimos desvalidos nos sentimos miserablemente mal. Nadie quiere tener poco poder; por el contrario, todos aspiramos a poseer una cuota cada vez mayor.

Sin embargo, en el mundo en que vivimos en la actualidad, resulta peligroso demostrar demasiadas ansias de poder o actuar abiertamente para obtenerlo. Debemos mostrarnos decentes y equitativos. De modo que tenemos que ser muy sutiles, agradables y simpáticos y, al mismo tiempo, arteros; democráticos pero engañosos.

Este juego de constante duplicidad se parece muchísimo a las dinámicas del poder que existían en el maquinador mundo de las antiguas cortes aristocráticas. A lo largo de la historia, las cortes siempre fueron formándose alrededor de la persona que ejercía el poder: un rey, una reina, un emperador o un líder.