Reflexiones budistas, Meditación

Ajahn Chah enfatizaba este punto una y otra vez en sus enseñanzas: «Usted está sufriendo; ¡haga algo respecto a eso ahora mismo!» Él no perdía mucho tiempo hablando acerca de la paz, la sabiduría o estados nibbánicos, sino sobre la práctica de estar constantemente consciente y alerta de aquello que está pasando dentro del cuerpo y la mente en el momento presente, aprendiendo simplemente cómo observar y dejar ir.

La meditación, decía, no es obtener cosas, sino deshacerse o liberarse de las cosas.Aún cuando se le preguntaba sobre la paz que uno podía alcanzar a través de la práctica,él hablaba más bien sobre la confusión de la cual uno debía librarse en primer lugar,porque, según lo mostraba, la paz es el final de la confusión.