PDF, Yo soy Malala

Durante siglos y siglos conociste la esclavitud, las cadenas, los cinturones de castidad, los candados, las cárceles, las hogueras, las violaciones, los abusos, las humillaciones, los amos, los dueños, los pater fa­milias y la potestad de los hermanos, de los padres y de los maridos.

Te rifaron, te compraron, te cambiaron por fa­negadas o rebaños, te usaron, te forzaron, te quema­ron, te satanizaron, te burlaron, te santificaron, te invisibilizaron, pero sobre todo te callaron… y de qué manera te callaron.

Fuiste madre, madre y otra vez madre, y cuan­do tenías el vientre redondo y pleno, te fetichizaron y entonces te llamaron mi santa madre para imposi­bilitar tu erotización, para matar tu deseo, para silen­ciar tus ansias de más caricias… Te llenaban de hijos e hijas para vaciarte de deseo.

Te hicieron creer du­rante siglos que tu anatomía era tu único destino, y así no sólo lograron transformar tu maternidad en fatalidad sino que mutilaron la cultura de tus voces, de tu escritura, de tus ideas que sólo excepcional­mente pudieron alzar vuelo.

10 principios para no morir de amor, PDF

Hay que seguir adelante, no podemos renunciar a la vida y menos por amor. es difícil aceptar . Que tu esposo/a de un momento a otro te que quiere el divorcio; eso duele, a unos mas, a otros menos, pero duele.

Actualmente el matrimonio se valora muy poco, hasta se escucha decir por ahí; que es mejor el divorcio, cosa que causa tristeza. no fue así antes; El modernismo a vuelto la gente carente de sentimientos, personas facilistas, al primer disgusto solo se les ocurre decir…separémonos.

Ya no te quiero, es una frase común en estos días, sin temor a equivocaciones se puede decir, jamás hubo amor. El amor es un sentimiento puro; no se quita de la noche a la mañana, partiendo de ese punto es mejor decir gracias amor por todo lo vivido.

Es difícil asumir que el desamor ha llegado a nuestras vidas; ya que el hombre es animal de costumbres, y por tanto hay quien se resigna ante este sentimiento; no creando otras expectativas que continuar en una relación cortés, pero claro está, no es probable que el otro acceda a ello.

Sería un intento de prolongar algo que podría convertirse en una agonía. Y la agonía en el amor es muy desagradable y puede llevarnos al aborrecimiento por el otro; lo cual ya lindaría con la peligrosidad y los límites que jamás se deben rebasar.

Si el desamor llega es mejor separarse

Cuando el desamor llega a nuestra vida como pareja, es mejor separarse y convertir la relación en un amor amistoso, quizás sea la mejor solución.

El desamor no suele ocurrirles a los dos miembros a la vez. Ojalá fuera así, pero es algo inusual, desgraciadamente, porque se evitarían de ese modo muchos sufrimientos; es por eso que ante el desamor los dos sufren, es un momento de duelo de pérdida para los dos.

Si se sabe asumir esta fase sin dramatismos neuróticos, pueden evitarse muchos sufrimientos extras; producto de la resistencia a que puedan producirse cambios, entre los que por supuesto está la separación.

El desamor puede ser un motivo de separación para evitar daños mayores. Cómo llevar mejor una separación cuando el desamor protagoniza nuestros sentimientos hacia el otro. Mirar hacia otro lado sabiéndose dueño de la vida de uno y de los sentimientos, con control sobre ellos, sería lo óptimo.

Walter Riso, Los limites del Amor

Realmente, ¿nunca esperas nada a cambio de tu pareja, ni siquiera una mínima retribución? No seamos hipócritas. Si eres fiel, esperas fidelidad; si das sexo, esperas sexo; y si das ternura, no esperas un golpe.

El mito del amor sin límites ha hecho que infinidad de personas establezcan relaciones totalmente dañinas e irracionales, en las que se promulga el culto al sacrificio y la abnegación sin fronteras. «Vivo para ti», «Mi felicidad es tu felicidad»: amor andrógino, dependencia feliz, adicción bendita. ¿Y después qué? ¿Cómo escapar si me equivoqué?

Si el amor teórico y celestial es ilimitado y no conoce condiciones, el amor terrenal las necesita, y con urgencia. Basta mirar cualquier indicador sobre maltrato y relaciones disfuncionales para darse cuenta de que los llamados «males del amor» ya conforman un problema de salud pública.

Reconocer que existen ciertos límites afectivos no implica necesariamente dejar de amar, sino aceptar la posibilidad de modificar la relación en un sentido positivo o simplemente alejarse y no estar en el lugar equivocado, aunque duela la decisión.

El amor no puede ser obsesión

Si crees que el amor lo justifica todo y que amar es tu principal fuente de realización; el amor se convertirá en una obsesión y no serás capaz de renunciar al afecto o a tu pareja cuando debas hacerlo.

La máxima es como sigue; así el miedo y el apego te bloqueen la mente y ablanden tu corazón: no importa cuánto te amen, sino cómo lo hagan. El buen amor es un problema de calidad total.

Este libro habla del amor de pareja y está dirigido a todas aquellas personas que quieren vivir el amor de una manera más tranquila y sosegada y sin tanta irracionalidad.

El mensaje es que no necesitas «amar el amor sobre todas las cosas» para vivir en pareja y que hay límites a partir de los cuales el amor se transforma en enfermedad o adicción.

Para amar no debes renunciar a lo que eres. Un amor maduro integra el amor por el otro con el amor propio; sin conflicto de intereses: «Te quiero, porque me quiero a mi mismo, porque no me odio».

7 Pasos para Olvidar un Amor, PDF

Se marchó de tu vida, te rompió el corazón, te quedaste solo, o sola. Ahora te sientes fatal, no sabes qué hacer, te sientes muy triste. Todos vuestros planes se los llevó
el viento, sientes como si una piedra grande dentro de tu pecho te pesara y tu angustia es tanta que, literalmente, te dificulta respirar.

Te dan ganas de llorar sin parar; para ti es el peor día del año y, con el dolor, te parece que el tiempo marcha lentamente. Entras a Facebook y ves las fotos que se tomó el fin de semana pasándola genial sin ti… Con su nueva pareja… Revisas tu Whatsapp; está conectado(a) y tus mensajes son ignorados.

Le llamas al móvil pero no contesta. Y si lo hace parece otra persona, le molesta que sigas insistiendo. Te rechaza constantemente. Te muestra frialdad, odio, rencor, aversión…

Si realmente te sientes fatal, no sabes qué hacer, piensas en él, o ella, cada vez más y más… Si no te concentras en los estudios, en el trabajo o en compañía de tus amigos… Si su recuerdo no te deja en paz porque vosotros habéis pasado tan buenos momentos…