Crecimiento personal

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30 pasos que cambiaran tu vida, PDF

Si repasamos las biografías de algunas de las personas que han sido más exitosas a lo largo de la historia, veremos que, en parte, lograron triunfar gracias a que se supieron rodear de personas que eran iguales o mejores que ellos.

Steve Jobs consiguió crear el primer ordenador Apple gracias a que su compañero y socio Stephen Wozniak era un fuera de serie en el mundo de la programación informática. Evidentemente que Steve Jobs era un genio, pero sin la ayuda de Wozniak probablemente Apple no habría cambiado el mundo.

Otro ejemplo parecido es el caso de Elon Musk y Tesla Motors. Musk no fue el creador de la compañía inicialmente; la fundaron Eberhard y Tarpenning, dos grandes ingenieros con ganas de cambiar el mundo. Como era un proyecto de gran envergadura y se requería de una gran inversión inicial, se dedicaron a buscar a alguien con sus mismos intereses y con el capital necesario para invertir en la empresa. De este modo, con una inversión de seis millones y medio de dólares, Musk se convirtió en el mayor accionista de Tesla y en su presidente.

Evitar los vínculos negativos

Casi siempre estamos rodeados de familiares, amigos, compañeros de trabajo etc, que tienen una mentalidad completamente opuesta a la nuestra. Tenemos que trabajar en silencio, tenemos que luchar por lo que creemos. No nos podemos dejar influenciar por su manera de ver la vida.

Ellos tan solo son uno más. Dentro de 5 años van a seguir haciendo lo mismo que hacen hoy, y dentro de 10 y 20 años también. Nosotros lo vemos de manera distinta, porque peleamos por ser diferentes. Trata de encontrar a personas que tengan las mismas metas y las mismas pasiones que tú. Después, únete a ellas y recorred el camino juntos…

Dalai Lama, El arte de la felicidad, PDF

El concepto de felicidad siempre ha parecido estar mal definido en Occidente, siempre ha sido elusivo e inasible. «Feliz», en inglés, deriva de la palabra Islandesa happ, que significa suerte o azar.

Tal parece que este punto de vista sobre la naturaleza misteriosa de la felicidad está muy extendido. En los momentos de alegría que trae la vida, la felicidad parece llovida del cielo.

Realizada esta objeción, el Dalai Lama se apresuró a explicar; Al decir «entrenamiento de la mente» en este contexto no me estoy refiriendo a la mente simplemente como una capacidad cognitiva o Intelecto. Utilizo el término más bien en el sentido de la palabra tibetana Sem; que tiene un significado mucho más amplio más cercano al de «psique» o espíritu, y que Incluye intelecto y sentimiento, corazón y cerebro. Al imponer una cierta disciplina interna podemos experimentar una transformación de nuestra actitud de toda nuestra perspectiva y nuestro enfoque de la vida.

Factores que conducen a la felicidad

Hablar de esta disciplina interna supone señalar muchos factores y quizá también tengamos que referirnos a muchos métodos. Pero, en términos generales, uno empieza por identificar aquellos factores que conducen a la felicidad y los que conducen al sufrimiento. Una vez hecho eso, es necesario eliminar gradualmente los factores que llevan al sufrimiento mediante el cultivo de los que llevan a la felicidad. Ése es el camino.

Nuestros días están contados. En este momento, muchos miles de seres nacen en el mundo, algunos destinados a vivir sólo unos pocos días o semanas; para luego sucumbir a la enfermedad o cualquier otra desgracia. Otros están destinados a vivir hasta un siglo, incluso más; y a experimentar todo lo que la vida nos puede ofrecer: triunfo, desesperación, alegría, odio y amor. Pero tanto si vivimos un día como un siglo, sigue en vigor la pregunta cardinal: ¿cuál es el propósito de nuestra vida?

Tipos de Autoestima, PDF

Para que el mundo funcione bien debe existir un perfecto equilibrio en todo. El ser humano es una criatura diseñada con un tipo de perfección único; pero también su vida esta sujeta a un equilibrio, de lo contrario su existencia estará acompañada de infelicidad.

El gran interés suscitado por la autoestima, tanto en el ámbito científico como terapéutico; viene determinado porque se considera un factor clave en el desarrollo de un buen ajuste emocional y cognitivo, una buena salud mental y unas relaciones sociales satisfactorias.

Todos los individuos necesitan tener una autoestima saludable, independientemente de nuestro sexo, edad, cultura, trabajo y objetivos en la vida. Pareciera que si no se satisface esta necesidad de autovaloración, tampoco pueden cubrirse otras que supongan la realización de todo el potencial de desarrollo humano.

Las personas que se encuentran bien consigo mismas suelen sentirse a gusto en la vida; son capaces de afrontar y resolver con seguridad los retos y las responsabilidades que ésta les plantea.

Por el contrario, la baja autoestima es una fuente permanente de inseguridad e insatisfacción personal; y se considera como un importante factor de riesgo para el desarrollo de numerosos problemas psicológicos tales como trastornos de la alimentación, depresión, ansiedad, entre otros.

El análisis del comportamiento humano en la realidad circundante conduce; a la consideración de una serie de variables vinculadas con el comportamiento psicológico y biológico del individuo; las cuales incluyen factores de orden social, afectivo, físico e interpersonal.

Así, en el individuo como ser esencialmente biopsicosocial, confluyen diversidad de elementos, los cuales connotan su dinámica interna y su conducta en general.

Daniela Steiner Benaim.

Erich Fromm, ¿Tener o Ser?, PDF

La pasión de tener debe producir una guerra de clases interminable. La pretensión de los comunistas de que su sistema pondrá fin a la guerra de clases al suprimir las clases, es una ficción; porque su sistema se basa en el principio de un consumo ilimitado como meta de la vida.

Mientras todo el mundo desee tener más, se formarán clases, habrá guerra de clases, habrá una guerra internacional. La avaricia y la paz se excluyen mutuamente.

El hedonismo radical y el egotismo ilimitado no habrían surgido como principios orientadores de la conducta económica; de no haber ocurrido un cambio radical en el siglo XVIII. En la sociedad medieval, como en muchas otras sociedades muy desarrolladas y también en las primitivas, la conducta económica estuvo determinada por los principios éticos.

En la sociedad medieval, como en muchas otras sociedades muy desarrolladas y también en las primitivas, la conducta económica estuvo determinada por los principios éticos. Por ello, para la teología escolástica, categorías económicas como el precio y la propiedad privada formaban parte de una teología moral.

Reconocemos que los teólogos encontraron fórmulas para adaptar su código moral a las nuevas demandas económicas (por ejemplo; las condiciones puestas por Santo Tomás de Aquino al concepto de «precio justo»); sin embargo, la conducta económica continuaba siendo humana y, por consiguiente, estaba sujeta a los valores de la ética humanista.

En varias etapas, el capitalismo del siglo XVIII efectuó un cambio radical: la conducta económica se separó de la ética y de los valores humanos. En realidad, se supuso que la máquina económica era una entidad autónoma, independiente de las necesidades y de la voluntad humanas.

El hombre frente a la maquina

Era un sistema que funcionaba solo, y obedecía a sus propias leyes. El sufrimiento de los obreros y la quiebra de un número cada vez mayor de empresas pequeñas en bien del desarrollo de las empresas mayores; era una necesidad económica que podía lamentarse, pero que debía aceptarse como resultado de una ley natural.

La sociedad industrial desprecia la naturaleza, todas las cosas que no están hechas por máquinas, y los pueblos que no son fabricantes de máquinas (las razas no blancas, con las recientes excepciones de Japón y China).

Hoy día la gente se siente atraída por los objetos mecánicos, por el poder de las máquinas, por lo que no tiene vida, y cada vez más por la destrucción…


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