Bernardo Stamateas, Emociones tóxicas, PDF

Emociones tóxicas, Bernardo Stamateas

Vivir significa conocerse, y ese conocimiento es el que nos permite relacionarnos con el otro y con nosotros mismos.

Si escondemos nuestras emociones, las acallamos y las ocultamos pensando que de esta forma van a desaparecer, cometemos un error. Ellas seguirán estando ahí, solo que se hallarán confinadas en una cárcel que a lo único que nos conduce es a la confusión, la apatía y la incredulidad afectiva.

Sanar nuestras emociones implica prepararnos a nosotros mismos para liberarnos de las emociones negativas y tóxicas que, en definitiva, no nos ayudan a encontrar una solución.

Tú puedes elegir superar sea cual fuere la situación en la que te encuentres. ¡No permitas que las emociones tóxicas te acompañen para siempre! Hoy puede ser el día para cambiar de rumbo. Hoy solo tienes que elegir por ti. En la vida tendremos problemas, dificultades, momentos inolvidables y otros que no quisiéramos recordar, pero de todos ellos podemos sobreponernos.

La ansiedad es la emoción que aparece cuando sientes que se acerca una amenaza, cuando visualizas el futuro de manera negativa y, en consecuencia, intentas prepararte para hacerle frente

La ansiedad se apoderó primero de nuestra mente y luego de nuestro cuerpo. Por ejemplo, antes de un examen comenzamos a estar inquietos, y luego aparecen los famosos dolores de cabeza, el malestar estomacal, el sudor, etcétera.

La ansiedad crónica es tóxica. El problema surge cuando la ansiedad se convierte en un temor excesivo e irracional a situaciones que afrontamos diariamente. Entonces, pasa a ser una emoción tóxica.

Esta emoción puede llevar al desánimo, a la tristeza e incluso a la depresión, o al otro extremo, a vivir completamente acelerado. En cualquiera de los dos casos, la expectativa será que el resto siga ese ritmo, lo cual generará a su vez problemas interpersonales.

No sientas pánico. La ansiedad es una emoción tóxica muy común estos días. Basta con repasar en tu ámbito cotidiano, ya sea en la universidad o en tu casa o en el trabajo, a cuántas personas has visto morderse las uñas desesperadamente o darse atracones cuando en realidad no tienen hambre.

Naciste para ser libre, no seas esclavo de nada ni de nadie. No permitas que la ansiedad llene tu vida. Concéntrate en las cosas importantes, que son las que multiplican tu energía; las secundarias la roban.

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