En algún momento, este sentimiento de frustración y de agobio ante la realidad que se presenta. Se da en todo ser humano, y la impresión de no encontrar una forma de salir del ciclo tortuoso de los problemas. Pareciera, a simple vista, que el mundo está hecho para sufrir, para sentirte derrotado constantemente, hasta desear o llegar a morir.

Este estado es una enfermedad espiritual en el ser humano. No es la primera vez que aparece, ni es la primera cultura que vive este caos en el exterior y en interior del hombre.

Si se pudiera definir el estilo de vida del mundo en una palabra, sería «comprar». La mayoría de las personas dedican su vida al consumo de bienes o servicios para fundamentar su existencia y rol en la sociedad moderna.

En la historia anterior, se pueden encontrar muchos rasgos de la decadencia del espíritu humano individual y social mente. Entre los temas que abarca la historia, se encuentra el aburrimiento, el desgane por el trabajo, el conformismo, el exceso de trabajo, la desintegración familiar.

La influencia de los medios de comunicación en nuestro estado emocional y mental, el alcoholismo, el abuso sexual, la crisis familiar y financiera, la prostitución, el suicidio, entre muchos otros.

Cada etapa en el desarrollo histórico del hombre puede ser definida claramente por un paradigma existencial, basado en las circunstancias sociales. El desarrollo tecnológico, el crecimiento económico y político del Estado y la aplicación de los dogmas religiosos, entre otros. Hay muchos ejemplos históricos que justifican este planteamiento.