Se marchó de tu vida, te rompió el corazón, te quedaste solo, o sola. Ahora te sientes fatal, no sabes qué hacer, te sientes muy triste. Todos vuestros planes se los llevó
el viento, sientes como si una piedra grande dentro de tu pecho te pesara y tu angustia es tanta que, literalmente, te dificulta respirar.

Te dan ganas de llorar sin parar; para ti es el peor día del año y, con el dolor, te parece que el tiempo marcha lentamente. Entras a Facebook y ves las fotos que se tomó el fin de semana pasándola genial sin ti… Con su nueva pareja… Revisas tu Whatsapp; está conectado(a) y tus mensajes son ignorados.

Le llamas al móvil pero no contesta. Y si lo hace parece otra persona, le molesta que sigas insistiendo. Te rechaza constantemente. Te muestra frialdad, odio, rencor, aversión…

Si realmente te sientes fatal, no sabes qué hacer, piensas en él, o ella, cada vez más y más… Si no te concentras en los estudios, en el trabajo o en compañía de tus amigos… Si su recuerdo no te deja en paz porque vosotros habéis pasado tan buenos momentos…