[60] libros gratis sobre neurociencia, PDF

Un pack de artículos, y libros sobre la neurociencia, muy completo. La ciencia ha logrado avances significativos en cuanto al conocimiento del cerebro; algo que beneficia a toda la humanidad.

Es importante que aprovechemos todo este material, para saber que cambios puede ocasionar en cada persona, y a nuestra propia vida.

El imponente desarrollo de la Neurociencia, en los últimos decenios ha puesto en evidencia su necesidad de; recurrir a la interdisciplinariedad para abordar los desafíos que se le presentan. Entre ellos se encuentran aquellos; que se refieren a cuestiones decisivas para la comprensión del hombre.

La Neurociencia ha experimentado un enorme desarrollo, en las cuatro últimas décadas; que la ha convertido en una de las disciplinas biomédicas de mayor relevancia en la actualidad. Ha contribuido a ello, junto con otros factores, el creciente impacto de las enfermedades del sistema nervioso en las sociedades occidentales.

El incremento de pacientes que sufren accidentes cerebrovasculares, procesos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Parkinson; o trastornos psiquiátricos como la depresión o la esquizofrenia, han llevado a las autoridades sanitarias a multiplicar los medios materiales dedicados a la investigación del cerebro y de sus alteraciones.

Desde su origen, la Neurociencia se ha caracterizado por un marcado enfoque sintético e integrador de todas; aquellas ciencias dedicadas al estudio del sistema nervioso normal y patológico. Esta interdisciplinariedad, con la que se intenta aunar el trabajo de científicos básicos y clínicos; se puso especialmente de manifiesto en la década de los años sesenta y principios de los setenta.

El impresionante crecimiento experimentado, por la investigación neurobiológica en estos últimos cuarenta años ha demostrado que; como estrategia global para resolver un problema científico de grandes dimensiones, este planteamiento es muy útil y, probablemente, el mejor posible.

Desde el punto de vista histórico, 1664 marca para muchos el origen de la Neurociencia moderna. En ese año, Thomas Willis (1621-1675) publica su conocido tratado sobre la anatomía cerebral: Cerebri Anatome; el primer gran intento de conocer a fondo el sistema nervioso y, muy especialmente, su porción encefálica.

Manipular la conducta humana es casi una realidad

El descubrimiento, a mitad del siglo XX, de la psicofarmacología representa otra piedra miliar en el estudio del cerebro, especialmente de los trastornos mentales. Se puede decir que, junto con el advenimiento de las poderosas técnicas de neuroimagen; es responsable en gran medida del relieve científico y social de que goza en nuestros días la Neurociencia.

El extraordinario progreso de las ya citadas técnicas de neuroimagen, que están proporcionando una gran cantidad de datos sobre las funciones cerebrales; ha provocado en no pocos el convencimiento de que estamos muy cerca de desentrañar, el misterio global de la organización del pensamiento humano y; en general, de todas las llamadas funciones superiores del hombre.

Pero este asalto de la ciencia a lo que parecía el inaccesible reducto del espíritu comienza a tener ya claros efectos prácticos. Aunque pueda parecer a simple vista ciencia ficción, analizando los abundantes estudios neuropsicológicos que se están realizando en la actualidad.

Comienza a parecer posible el proyecto de manipular, la conducta humana mediante la activación y desactivación artificia; de determinados centros cerebrales y de sistemas de conexiones que rigen el funcionamiento unitario del sistema nervioso.

De este modo, las manipulaciones encaminadas a obtener modificaciones en la conducta personal o colectiva podrían invadir el mundo de la educaci6n; el derecho o la política, por citar solo algunos ámbitos capitales de la actividad humana.

Los evidentes riesgos que entrañan estas posibilidades, suscitan la necesidad de tener en cuenta la ética a la hora; de enmarcar las investigaciones y las posibles intervenciones en el cerebro del hombre. También en este punto resulta obvio que la Neurociencia se encuentra abocada a dialogar con otras disciplinas.

La Neurociencia esta a la vanguardia de las ciencias

Pero el paso de la Neurociencia, a la vanguardia de las ciencias, y no solo de las biomédicas; no se debe tan solo a los espectaculares avances científicos, sino también a la gran cantidad de preguntas clave, sobre la biología; del sistema nervioso que quedan todavía por contestar, que la convierten en un campo especialmente atractivo para la investigación.

En efecto, nos enfrentamos al difícil reto de comprender como funciona un organismo de manera unitaria y como desarrolla sus actividades más complejas y elaboradas. Por eso se entiende que algunas de esas preguntas se cuenten entre las ultimas grandes incógnitas de la investigación biológica.

Los novedosos métodos de la Neurociencia moderna; y la relevancia de sus resultados, además de manifestar con claridad, lo mucho que nos queda por saber acerca del funcionamiento del cerebro; han supuesto un impulso decisivo para volver a plantear el clásico problema de las relaciones entre la mente y el cerebro. Quizá lo más característico de la nueva situación es, que el problema parece haber dejado de ser un monopolio de la Filosofía; y se ha convertido en ineludible para la misma ciencia.

En este planteamiento se entiende por cerebro el centro biológico; que recibe los estímulos del medio interno, y externo al individuo, los integra entre sí y con la experiencia cognitiva; emocional y de motivación acumulada.

Finalmente, da lugar a la respuesta o respuestas correspondientes dentro o fuera del organismo; cuyo funcionamiento puede ser abordado mediante los métodos de la ciencia experimental. Y por mente, el conjunto de actividades y procesos psíquicos conscientes e inconscientes; especialmente de carácter cognitivo o afectivo, tal como comparecen en la experiencia subjetiva o en la medida en que se encuentran referidos a ella.

¿A que se le denomina problema mente cerebro?

Se denomina problema mente cerebro, porque al menos tal como se plantea ante nosotros mismos, por un lado poseemos experiencias subjetivas; y por otro somos capaces de examinar científicamente, los órganos materiales implicados en ellas, sin que la unidad de ambas perspectivas, sea fácil de encontrar.

En la Neurociencia contemporánea, al menos tal como se presenta en la divulgación científica, se da por supuesto con mucha frecuencia; que los fenómenos mentales, solo pueden entenderse como la expresión biológica de los procesos cerebrales.

En el afianzamiento de esta tesis han influido algunos avances prometedores, como el desarrollo de las modernas técnicas de exploraci6n cerebral; que lleva a considerar realizable la empresa de conocer de modo exhaustivo los correlatos neuronales de todas nuestras experiencias subjetivas.

El conocimiento científico se alcanza a través de determinados métodos de acceso a la realidad. Pero estos métodos no pueden ser el único camino hacia ella; pues en ellos se cambia la actitud contemplativa propia de la Filosofía, por una metodología que describe la realidad y la ordena estableciendo paradigmas racionales; gracias a los cuales podemos anunciar las leyes que predicen el comportamiento de los seres.

Por otra parte, tanto la provisionalidad de las teorías científicas, como su incompatibilidad mutua; y aun sus propias dificultades internas, abonan la idea de que el saber no se puede reducir a las metodologías; de las diversas ciencias, que ganan en rigor a costa de limitar su objeto de estudio y sus ambiciones.

Su aceptación como única forma de saber equivaldría, por tanto, a la renuncia a alcanzar una verdadera sabiduría; capaz de situar al hombre en la realidad y de orientar adecuadamente su acci6n en el mundo.

La filosofía va de la mano con el estudio científico

Lo peculiar de la Neurociencia es que estudia un órgano, el cerebro, que resulta decisivo en todas ellas. Ahora bien, si nos queremos adentrar en el examen pormenorizado de estas características, no podemos conformarnos con acudir a diversas ciencias particulares; sino que necesitamos también un punto de vista filosófico, que permita plantear los temas de un modo abierto; y, al mismo tiempo, que pueda ofrecer también un puente común al dialogo entre los diversos científicos. 

De hecho, no solo cabe decir que la Filosofía, es la primera de las ciencias; sino también que esta en la medida en que es la apertura irrestricta de la inteligencia a la verdad; es interna a toda verdadera disciplina científica, al menos en la medida en que forma parte de la actividad del científico.

Tomado del libro: Menté y cerebro en la neurociencia
contemporánea. José M. Giménez Amaya y José I. Murillo

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