Uno de los desafíos de aprender acerca del trabajo en equipo es que aun las personas que han llevado equipos a los niveles más altos en sus respectivos campos, a veces tienen que enfrentar la dura tarea de poner su dedo en el punto que separa a un gran equipo de una colección de individuos que no logran funcionar unidos.

Alguien quizás diga que la clave del triunfo es un fuerte trabajo ético. ¿Pero no ha conocido usted a muchas personas que trabajan muy duro de forma individual pero que nunca se unieron para alcanzar su potencial plenamente? Otros creen que los grandes equipos surgen de una buena química.

Si usted está casado, como pareja forman un equipo. Si está empleado por una organización, junto a sus colegas son un equipo. Si ayuda a veces como voluntario, esto con sus colaboradores lo hacen un equipo.

Lo bueno de una ley es que se puede depender de ella. Sea usted quien sea, sea cual fuere su trasfondo o sean cuales fueren las circunstancias que está enfrentando, es posible beneficiarse de las leyes.

Mientras aprende de estas leyes se va a dar cuenta que a menudo me acerco al asunto del trabajo en equipo desde el punto de vista del líder, lo que tiene su importancia ya que los líderes son quienes mantienen al equipo unido y lo llevan al triunfo. Pero usted no tiene necesariamente que ser un líder para beneficiarse de este libro.