La vida del ser humano esta llena de preguntas, preguntas a las que se les debe hallar las respuestas. aquí Estamos de paso y debemos un día regresar al lugar de donde fuimos enviados.

Depende de nosotros en gran parte regresar allá con la dicha de haber disfrutado nuestra estadía en esta tierra; o con la tristeza de haber desperdiciado el tiempo viviendo de una manera mezquina. Una vida excelente es la que se debe vivir, y para eso nosotros debemos alcanzar la excelencia.

Vivimos tiempos de gran velocidad, el cambio no puede esperar para mañana, hoy es el día de la decisión y el compromiso. La decisión de ser excelente es una decisión personal, que no se logra por memorando o decreto; es una decisión de autodirección, de autodisciplina, de convertirnos en lo que deseamos ser; es una puerta con la chapa por dentro en la que cada quien decide entrar al mundo de la plena realización.

La mediocridad, en cambio, debería ser declarada como enemiga nacional, pues ésta es uno de los factores que nos han llevado a la crisis actual; crisis ecológica, crisis económica, crisis política, crisis social, crisis de valores, crisis nacional, crisis mundial.

La mediocridad es una de las principales fuentes de la delincuencia. Quien anhela tener un extraordinario automóvil, pero no tiene la determinación y el coraje de trabajar intensamente en lograrlo; tal vez decida adquirirlo por la vía más corta y sucia: robarlo; el que es un mediocre y desea una pareja, pero no está dispuesto a seducirla, conquistarla o enamorarla puede elegir el camino más breve: violarla; quien ante una discusión no tiene más recursos y se siente vencido, y en lugar de prepararse, investigar, para tener más argumentos persuasivos; se refugia en la violencia para vencer destrozando al otro.

Debemos despertar en todos los seres humanos una nueva mentalidad de triunfadores, convencernos a nosotros mismos de que sí se puede, de que poseemos todo para lograr el éxito; y para ello es necesario unir todos los medios a nuestro alcance, para que podamos despertar de ese letargo en que los mitos negativos han sumido a tantas personas.